El polígono de la calle José Mardones, ubicado en las traseras del centro cívico Judimendi, sigue siendo un erial pese a que hace dos décadas fue delimitado por el Ayuntamiento para acoger viviendas. La zona está urbanizada desde hace un año y medio, pero continúa a la espera de la llegada de las constructoras. El recinto luce nuevas aceras, farolas, papeleras e incluso una remozada carretera. Faltan las casas, en concreto 14 chalés adosados y 40 pisos que llenarán el espacio vacío dejado por las antiguas vías del ferrocarril Vasconavarro. El céntrico espacio está cerca de la manzana de la plaza de toros -ya en obras y que acogerá pisos de lujo- y es el último sector pendiente dentro del casco urbano de Vitoria.