TVE 1 nos sorprendió la otra noche con un extravagante juego poético. «Venecia es una ciudad anciana», nos habían dicho los entrevistados por Cándida Godoy en un bonito reportaje de 'Informe semanal'. Los venecianos están muy preocupados porque la Serenísima envejece a toda velocidad, así en las calles como en las gentes. Pero los venecianos aún no han visto nada: si quieren saber qué es un envejecimiento súbito e irreversible, que se asomen a la noche de La Primera, que minutos después del grave diagnóstico sobre la laguna italiana nos ofrecía un espectáculo de revista musical cuyo calificativo más exacto es el de decrépito.
Cambiemos el topónimo: de la Serenísima al Morenísimo, porque Moreno era el productor. Cambiemos también la topografía: de la laguna al charco, porque en eso se convertía el estanque cuando los cuadros de baile dejaban paso a Enrique del Pozo y Ana Obregón. Cambiemos asimismo la artesanía local: no máscaras, sino mascaradas envueltas en un guión trasnochado, con chistes absurdos que nos remitían no ya al fondo de las edades, sino a los años cuarenta o, como mucho, cincuenta, con aroma a gasógeno, berza y pizarra bituminosa.
Y cambiemos, sobre todo, el escenario: tras la estampa de esa Venecia que se asemeja a la Orsenna de Gracq en 'El mar de las Sirtes', el decorado gira y lo que aparece es la profunda decadencia de una televisión pública que ha perdido completamente el norte y que intenta ocultar su confusión bajo una superficie de bombillas de colores y dorados de latón. Esto es decrepitud, y no lo de Venecia. Por supuesto, no faltarán voces que reivindiquen el noble carácter del género, sus valores culturales, su poderosa expresión de talentos artísticos. Bien: todo eso es verdad en el caso de Venecia, Serenísima, pero no en el de la revista, Morenísimo. Los valores culturales y artísticos de los géneros escénicos no dependen del propio género, sino de la calidad de su puesta en escena, de las interpretaciones, de los diálogos. Y 'Una rubia peligrosa' -que así se llamaba el desatino- carece del todo de esos valores.