El equipo maño de Víctor Muñoz dio excesivas facilidades en su zona de retaguardia, aunque el combinado vitoriano no aprovechó las tres o cuatro oportunidades de que dispuso para abrir el marcador en los primeros treinta minutos de juego.
Los muchos merecimientos de los locales en labor ofensiva no se reflejaron en el tanteador por falta de definición, pese a las buenas ocasiones de hombres como Carpintero, Nené y Aloisi, aparte de una gran parada del meta César al saque de una falta directa.
A medida que avanzaban los minutos, el equipo alavesista fue de más a menos en su juego, al constatarse que no llegó el fruto del gol después del buen juego inicial de los hombres de Dmitry Piterman y Chuchi Gómez Cos. Nada más ponerse el balón en juego coincidiendo con el saque de centro de la segunda mitad a cargo de los locales, hubo un robo de balón por parte del brasileño Ewerthon, quien cedió la pelota al argentino Diego Milito para que éste empalmara con dureza desde el borde del área al fondo de la mallas.
Los maños fueron dejando pasar los minutos para aguantar un resultado muy favorable a sus intereses, mientras que el Alavés actuó con más corazón que cabeza, algo que ya ha sido habitual en las últimas jornadas dentro de esta primera vuelta del torneo de liga.
El Zaragoza sentenció el encuentro a falta de seis minutos para el final del lance, tras un bonito gol logrado con el pie por el brasileño Ewerthon, previo pase preciso de Diego Milito y después de un nuevo error defensivo del equipo local. En resumen, un 0-2 que acerca al conjunto albiazul a sus propios fantasmas.