La viuda del dirigente socialista Fernando Buesa, asesinado por ETA en febrero de 2000, reclamó ayer «unidad» a los partidos democráticos en la lucha contra el terrorismo y pidió que no se den «pasos atrás» para avanzar en la pacificación. Natividad Rodríguez se mostró esperanzada sobre un posible fin de ETA, pero recalcó que la organización no dejará voluntariamente las armas, sino que se le tendrá que «obligar».
La también presidenta de la Fundación Fernando Buesa aseguró que su mayor anhelo es el logro de la paz y, aunque la situación es «irreversible» respecto a la pérdida de su marido, indicó que «sería una tranquilidad» que sus hijos pudieran «crecer en convivencia». «Sería un consuelo importante», aseguró. El pasado viernes, la Audiencia Nacional condenó a cien años de cárcel a uno de los responsables del asesinato del dirigente socialista y de su escolta, el ertzaina Jorge Díez. Además, en la sentencia se señala que el etarra no podrá acercarse ni comunicarse con los familiares del político ni de su escolta durante los cinco años siguientes a su excarcelación.
Natividad Rodríguez, en declaraciones a 'Europa Press', manifestó que «hay un trabajo político que hacer», aunque puntualizó que también «hay mucho trabajo social» por abordar. «No creo que sea una cosa de hoy para mañana. Tiene que ser un trabajo continuo y tenaz en la misma dirección», añadió. En este sentido, sostuvo que la paz no se logrará «a corto plazo» porque, en «una sociedad que ha funcionado con unos criterios morales muy dudosos», no va a haber «un trabajo rápido». Para la viuda de Buesa, ETA no sólo «ha socializado el sufrimiento», sino también «el miedo y la desconfianza entre la gente».
Diferencias
Respecto a la actitud que deben adoptar las formaciones políticas, pidió que «no haya pasos atrás» y señaló que «sería muy importante» que los partidos estuvieran «unidos, tuvieran un mismo criterio y trabajaran juntos». «Eso quizá es una dificultad porque, hoy día, no parece que estén muy unidos en temas de Estado como ése. Las diferencias de criterio son malas».
Sobre la actitud que adoptará ETA, Natividad Rodríguez vaticinó que los terroristas han llegado «a un punto» en el que son conscientes de que no tienen «futuro de ningún tipo, no se van a poder esconder, se les va a perseguir y saben que el suyo es un camino inútil». «Pero no lo van a dejar así porque sí. Es su medio de vida y habrá quien pretenda también una ganancia política», apuntó.
Para la presidenta de la Fundación Fernando Buesa, a la banda terrorista «se le obligará a dejar las armas» porque «voluntariamente no va a hacer nada». «Le deben obligar la sociedad y los políticos, todos», emplazó, ya que, a su juicio, el proceso debe cerrarse bien, «no de cualquier forma».