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Un tranquilo paseo por Valderejo

La ascensión al Coronas ofrece una agradable caminata por el corazón del Parque Natural
05.10.09 -
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Coronas (1.121 M.)
El Coronas se dibuja en las alturas desde el valle de Paules. / F. J. PÉREZ
Los espectaculares cortados de las sierras de Anderejo y Peña Gobea son los encargados de marcar los evidentes límites de valle de Valderejo. Unos farallones que singularizan el Parque Natural hasta convertirse en su seña de identidad. Vallegrull, en Anderejo, y Recuenco, en Peña Gobea, aúnan la condición de ser las principales cotas de ambos cordales y también de todo este espacio natural. Entre estas dos cimas se extiende una amplia planicie herbosa sin apenas desniveles en la que el estrato calizo aflora en esporádicos lapiaces. Por ello, apenas existen en este tramo de Anderejo alturas con la entidad suficiente para otorgarles la denominación de montaña. El Alto del Haya, volcada sobre el barranco de Jerea, es una de ellas. El Coronas o Cajuelos, objetivo de esta excursión, es la otra.
El Coronas se eleva en el extremo norte de Anderejo, entre los portillos de Barrerón y Coronas, frente a los farallones del Recuenco y sobre el pequeño valle de Paules, donde el Purón inicia su camino hacia el Ebro. En realidad, es un monte más fácil de distinguir desde el valle. Su perfil de proa que sobresale de la línea de acantilados es inconfundible vista desde abajo, mientras que una vez arriba, su desnivel apenas se distingue.
La marcha comienza en Lahoz, en el corazón del Parque Natural de Valderejo. A la entrada del núcleo ganadero (dcha.), una pista se adentra en el bosque y cruza un pequeño desfiladero delimitado por el promontorio en el que se asentaba en antiguo caserío del pueblo, ahora arruinado, y la alargada loma que desciende desde el portillo Coronas. Enseguida pasa junto a unos abrevaderos, deja atrás el desvío al portillo Lerón (Senda Lerón) y continúa, ahora en un cómodo y suave ascenso, junto al río Purón y por terreno despejado, hasta unas campas (0h.25') donde tuerce a la derecha para ir a morir a otro prado próximo.
Obviamos el giro y continuamos en el praderío. En él, otra cruz de señales indica el camino al portillo Coronas (Senda Coronas), pero nosotros seguimos por el valle (Senda Purón), hacia el portillo Barrerón. La marcha no ofrece dificultades y se hace agradable. Las vistas están dominadas hacia la derecha por los farallones del Recuenco, en los que se puede divisar el menhir de El Gustal, mientras que a la izquierda es la proa del Coronas la que atrae nuestra atención.
El camino pasa junto a dos charcas antes de dibujar un par de revueltas e iniciar el ascenso hacia el portillo Barrerón. Alcanzado éste (1h.05'), sólo queda continuar a la izquierda (SE) por el borde mismo del precipicio hasta la cercana y apenas distinguible cima del Coronas, señalada cerca del acantilado con un pequeño hito (1h.10') y denominada en algunos mapas como Cajuelos, aunque este topónimo se refiere en realidad a un paraje cercano.
En el descenso, aprovecharemos el cercano portillo de Coronas para completar un recorrido circular. Continuamos para ello la línea de los farallones hasta alcanzar el camino que recorre las alturas del parque, por el que llegamos sin más dificultades al portillo. Seguimos entonces a la izquierda para descender por la loma hasta los prados, donde la pista confluye con la ruta de subida. Desde allí, el camino a Lahoz es ya conocido (2h.10').

Mapa

Coronas (1.121 M.)
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