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Más conocida como Astobitza, esta cumbre alavesa tuvo en el siglo XIX explotaciones de plomo, mineral que luego se usó en las guerras carlistas
03.08.12 -
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Gorabea / Astobitza (577 M)
El montañero impenitente es probable que haya torcido el gesto al leer el nombre de la cumbre que protagoniza la presente excursión: Gorabea (léase Gorábea). Sin embargo, si añadimos que se trata del viejo y conocido Astobitza, el rictus desaparecerá. Efectivamente, es la modesta cota que se alza sobre Baranbio, al otro lado de la autopista, conocida de todo montañero por su accesibilidad y como excelente alternativa cuando las inclemencias del tiempo desaconsejan objetivos mayores. Lo que pasa es que la última edición del Catálogo de Cimas de la Federación ha decidido recuperar el topónimo de una ladera próxima a la cima. Madoz ya lo cita como una de la cumbres que rodeaban Baranbio: «Goriabe, Asegui, Láquide....». La gente de la zona la conoce más como Alto de San Antón, ya que en su cordal cimero existió una ermita con dicha advocación. De hecho, la cercana cota que alberga varios repetidores recibe hoy en día el nombre de San Antón.
Toponimias al margen, la ascensión a este monte ha quedado muy devaluada por culpa de las explotaciones forestales y la cercanía de la AP-68. Así, la contaminación acústica de la autopista no nos abandonará durante toda la excursión, lo mismo que los pinares, que ocultan las panorámicas de macizos cercanos como Gorbeia o Gorobel.
Así que su interés ha quedado prácticamente reducido a su condición de cima 'centenaria' y a la visita de los restos de las conocidas minas de Baranbio, en el collado entre Gorabea y el alto de San Antón. En ellas, desde inicios del siglo XIX se extrajo galena y blenda, para la obtención de plomo que luego se utilizó para la fabricación de munición en las guerras carlistas. A finales del siglo XX fueron abandonadas y ya sólo quedan unas grandes escombreras, en las que los aficionados a los minerales encontrarán variedad de especímenes.
La mejor ruta para conocer estas minas parte de Baranbio (269 m). Frente a la iglesia, al otro lado de la carretera, nace una pista que cruza el río por el puente de Zubiete y se dirige entre caseríos y huertas hasta el puente sobre la A-68 (0h.10'). Lo atravesamos y seguimos por la izquierda. La pista llanea junto a la alambrada de la autopista hasta una bifurcación. Debemos coger el camino de la derecha, que por fin se aleja del gran vial y gana altura por la ladera de Gorabea.
Desechando pistas secundarias a izquierda y derecha, nos lleva tras un par de revueltas finales hasta el collado de San Antón y sus minas (0h.38'), inconfundibles por los montones de estériles, sin vegetación a pesar del tiempo transcurrido. Nos aupamos al cordal. A la derecha, están las antenas del alto de San Antón y por la izquierda, una pista remonta la divisoria hasta un collado con un pequeño pinar recién plantado. Ganamos alturas por él y nada más adentrarnos en los pinos más viejos nos topamos con el buzón y un Nacimiento (0h.45').
No es la verdadera cumbre. Las repoblaciones forestales recomendaron situar el buzón en este punto, pero la cota más alta se encuentra unos 400 metros más arriba, siguiendo el cordal, en medio de la espesura de los pinares, sólo apta para 'cimeros' recalcitrantes.
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