A los carricoches con los niños
Recomendaciones
> Dónde comer
El casco histórico está plagado de bares con las típicas tapas. El restaurante Mariano (plaza del Carbón 2) es apuesta segura. Para tomar pescaíto frito, los restaurantes del Paseo de las Acacias, en la playa.
> Dónde beber
Tómate unos vinos en la Bodega El Pimpi (Granada 62) mientras observas antiguos carteles taurinos y toneles firmados por artistas y escritores, como Lola Flores, Antonio Gala o Antonio Banderas.
> Qué visitar
La Alcazaba y el castillo de Gibralfaro para conocer el pasado musulmán. El teatro romano y la catedral, llamada la ‘manquita’ porque le falta una de las dos torres, también son lugares de paso imprescindible. El Jardín Botánico de La Concepción tiene más 150 años de historia y posee una extraordinaria colección de más de 5.000 especies vegetales procedentes de exóticos lugares de Asia, Oceanía o América.
> Dónde dormir
El centro de la ciudad cuenta con hoteles abiertos recientemente como el Petit Palace Plaza (T952222132) junto a la catedral, y el Barceló, cerca de la estación del AVE
(T 902 101 001).
Si hiciéramos una encuesta entre los vascos que van de vacaciones a la Costa del Sol, saldría que la gran mayoría nunca han puesto un pie en Málaga capital, a pesar de llevar varios años veraneando a dos pasos de allí, en Estepona, Marbella, Benalmádena o Nerja. Nunca es tarde, si la dicha es buena, y la Feria de Agosto lo es. Si ya tienes planeado dejarte caer por el sur este verano o todavía estás indeciso, pero te gustan los festejos populares y el cachondeo, coge un vuelo directo desde Bilbao a Málaga, ahora que operan compañías ‘low cost’, y descubre una de las fiestas más completas y divertidas del mundo, con permiso de Marijaia y Celedón, por supuesto...
La Feria de Málaga atrae cada año a multitud de turistas, que son recibidos con los brazos abiertos. El malagueño se esfuerza por que al foráneo «no le falte de ná» y se vaya con ganas de repetir. El acceso a todas las casetas es libre y gratuito. Sólo tienes que pagar las consumiciones, una vez dentro. Es una fiesta típicamente andaluza, pero algo ‘sui generis’, ya que cada año se ven menos trajes de faralaes, por el conato de lipotimia que producen los volantes en pleno mes de agosto y porque las tradicionales sevillanas y el flamenquito se mezclan con la canción del verano, ‘Paquito el Chocolatero’ o los últimos éxitos de la música dance.
Abanicos y cartojal
El viernes 15 por la noche se da el pistoletazo de salida con los fuegos artificiales que iluminan toda la bahía. En la playa de la Malagueta se celebra el MTV Málaga Summer 08, un concierto gratuito de David Bisbal y Pussycat Dolls. Allí se reúnen miles de personas dispuestas a bailar hasta que el cuerpo aguante y, si es necesario, a darse un chapuzón para quitarse el calor. A partir de ahí, durante ocho días el jolgorio se divide en la feria del centro, sólo por el día, y en la feria del Real, día y noche, situada a la salida de la ciudad y conectada desde el centro con un servicio municipal de autobuses.
Vamos primero al centro. Imprescindible armarse con un buen abanico que te airee en los momentos difíciles. Desde media mañana, la señorial calle Larios y sus alrededores se ponen hasta los topes de feriantes. En algunas esquinas, las pandas de verdiales cantan y bailan al son de panderetas y pequeñas guitarras, adornadas con vistosas cintas de colores. Los bares y restaurantes montan sus barras en la calle y sacan los altavoces para animar el cotarro. Las botellas de cartojal, un vino blanco de la tierra elaborado con uva moscatel que se sirve muy frío y entra peligrosamente bien, vuelan por entre las cabezas de la gente, acompañadas por platos de jamón, porra antequerana (un gazpacho más espeso), berenjenas fritas y otras exquisiteces típicas. Con el estómago lleno para amortiguar el golpe del cartojal, dirígete a la zona de la plaza de Mitjana, donde está todo el ambiente juvenil. Las copas y la música se prolongan hasta bien entrada la tarde. Cuando el sol empieza a bajar, poco a poco los bares se van vaciando y la gente se marcha a sus casas, unos a descansar y otros a ponerse guapos para ir al Real. Los taurinos a esas horas ya están dentro de la plaza disfrutando de la corrida. Este año, el miércoles 20, estará el gran José Tomás deleitando a los aficionados con sus pases y muletazos en la arena de la Malagueta.
El Real de la Feria tiene una intensa actividad tanto de día como de noche. Cada vez son más los que acuden hasta allí a la hora de comer para disfrutar de la fiesta más auténtica y tradicional, con el paseo diario de enganches y caballos, la actuación de grupos folclóricos y las fiestas flamencas que organizan muchas casetas. Aunque el calor es sofocante, el ayuntamiento instala aspersores que expulsan gotitas de agua con olor a jazmín.
Por la noche, una explosión de luces y farolillos da la bienvenida a la riada humana dispuesta a pasarlo en grande hasta que salga el sol, en los conciertos gratis de la caseta municipal, que este año contará con grupos como La Quinta Estación o Amaral, en las atracciones de feria y en las más de 170 casetas que montan diferentes colectivos, asociaciones y grupos de amigos. A partir de ahí, el resto de la fiesta la pones tú.