Canciones para no olvidar
(PIAS)

Los dos CDs poco aportan a retrospectivas previas. Pese a su economía de recursos, más valor tiene el DVD con temas registrados en directo en la sala El Sol, donde se ve en qué medida ha afectado el paso del tiempo a una treintena de veteranos.
La «Movida promovida por el Ayuntamiento» que citaban The Refrescos en su único hit terminó por hacerse realidad hace poco más de un año con el aluvión de actos que el Consistorio madrileño sufragó para celebrar el treinta aniversario de aquel fenómeno. «Es curioso que esto lo haya hecho un gobierno del PP, cuando fue algo al margen de los poderes políticos. UCD, el único partido que tuvo algo que ver, ya no existe. Al menos organizaron el primer concurso de pop Villa de Madrid, que, junto con la formación de Kaka de Luxe en el 77, se puede considerar el comienzo de lo que se llamó Movida».
Jesús Ordovás, conductor del ‘Diario Pop’, espacio radiofónico que propagó más allá del Foro el efecto de aquella «explosión de creatividad», cree que la Movida fue «algo minoritario que se expandió, se prostituyó y murió, como todas las revoluciones». Pese a todo, el locutor clave de aquellos días defiende las iniciativas institucionales organizadas para «recuperar el espíritu» de la trillada y revisitadísima Movida. Una sucesión de exposiciones, proyecciones y mesas redondas que tuvo su acto central en el ciclo de conciertos que programó Ordovás en la sala El Sol. Fueron 18 bolos «en familia» que reunieron para la ocasión a precursores, nombres más o menos periféricos o secuelas como Acusicas o Anónimos, integradas por históricos de la cosa como Patacho, German Coppini o Mauro Canut. Desde Burning, Loquillo, Sabino Méndez, Siniestro Total, José María Granados (Mamá), Aviador Dro o ‘El Zurdo’ hasta Las Hornadas Irritantes (Derribos, Glutamato…), Los Coyotes, Rubi, Jaime Urrutia, Corcobado, Paul Collins, Antonio Vega, PVP o McNamara.
A todos ellos y alguno más se les puede ver y escuchar en ‘La Movida: Canciones para no olvidar’, doble CD y DVD benéfico (en favor de la Asociación Nacional de Alzheimer) que, según Ordovás, «sirve tanto para recordar la fuerza, la vigencia y la emoción de aquellas canciones como para reflejar el buen momento por el que pasa gente que abrió brecha».
¿El final de una era?
El disco va dedicado a Blanca Sánchez, artista, impulsora y «figura clave» de aquellos años que comisarió los eventos del trigésimo aniversario de La Movida y falleció durante el ciclo de conciertos de El Sol. Lo presentó Ordovás el día de su 60 cumpleaños en la fiesta de despedida del ‘Diario Pop’, que, al cabo de 25 años, dejaba de emitirse. A pesar de todo, el ex locutor de Radio 3 no cree estar ante el fin de una era.
«El tiempo pasa, pero yo no lo veo así. Casi toda la gente que ha participado en el disco está entre los 40 y los 50 y sigue en activo. Lo mismo Siniestro que Jaime Urrutia, Aviador Dro o Christina Rosenvinge, que ha sacado un gran disco junto a Nacho Vegas. Yo ya tengo 60 y no paro de pinchar y hacer cosas. Esa idea de que te tienes que retirar no se corresponde con estos tiempos. No hay más que ver a los Stones, Dylan, Lou Reed o Neil Young».