'Los años desnudos'
País y año: España (2008).
Director: Dunia Ayaso y Félix Sabroso.
Reparto:Candela Peña, Goya Toledo, Mar Flores, Antonio de la Torre, Jorge Calvo.
Duración: 105 minutos.
A mediados de los setenta, España sustituyó la camisa azul que había vestido durante cuarenta años por la chaqueta de pana. Y como nadie se puede poner una prenda sin quitarse la otra, para evidenciar el cambio, algunas personas decidieron desnudarse. En el cine se le llamó ‘destape’ y aunque la mayoría sólo recordará a unas jovencitas que aparecían en pantalla como Dios las trajo al mundo, simbólicamente fue muy importante para el nacimiento de la democracia. ‘Los años desnudos. Clasificada S’ pretende homenajear a quienes se dejaron la piel en un momento tan intenso de nuestra historia reciente. «No somos chicas. Todos nos llamáis chicas, pero somos mujeres», parafrasea a uno de los personajes Mar Flores, protagonista del filme junto a Candela Peña y Goya Toledo. La madrileña, que era muy niña por entonces, vuelve a rodar después de una década apartada de las cámaras. Al menos de las de cine.
-¿No habías recibido proyectos interesantes desde que rodaste ‘El Coyote’, de Mario Camus, en 1997?
-No llegó nada que me sedujera lo suficiente como para atreverme a dar el paso. Lo más interesante de estos últimos años ha sido mi preparación a nivel interpretativo con cursos de dicción, de arte dramático, de teatro clásico, de producción...
-¿Te preocupa el tratamiento que los ‘programas rosas’ puedan hacer de tu trabajo?
-Las críticas serán bien recibidas siempre que sean respetuosas y con cariño.
-España ha cambiado mucho, ¿qué más debería cambiar?
-El gran cambio ya se ha producido y ha dejado ‘víctimas’, como las mujeres a las que se homenajea en la película. Aún quedan reminiscencias de una España con prejuicios a la hora de ensalzar los éxitos ajenos. Entiendo el desprecio al que no vale nada, sea justo o no, pero ¿despreciar al que triunfa? Es muy ‘tipical spanish’.
-¿Qué opinas del destape?
-Siento que algunas mujeres fueron utilizadas por el sistema que las proclamaba iconos de libertad. No olvidemos que se trataba de una España que despertaba de muchos años de represión y que estaba educada en el machismo. Estas mujeres que abanderaron la libertad normalmente vivían sometidas a un hombre o, en el mejor de los casos, completamente solas. Vivían un auténtico desconcierto emocional. Eso con el paso de los años, si no se sabe llevar, deja mella.
-Actrices como Susana Estrada quedaron estigmatizadas por sus películas. ¿Han pagado un precio demasiado alto?
-Habría que preguntárselo a ellas. Yo he tenido la suerte de conocer a Susana durante el rodaje y contaba unas vivencias muy duras pero enriquecedoras. Todo depende de cómo lo hayan sabido adaptar a sus circunstancias personales.
Cicatrices
-Cuéntanos más de tu personaje.
-Eva es una mujer a la que la vida ha tratado mal. Tiene una cicatriz en el labio y muchas en el corazón… Es una mujer víctima del maltrato. No expresa claramente sus emociones, es introvertida y por eso puede parecer ‘rara’ a los demás. Es sumisa ante cualquiera que le alce la voz y se deja llevar por la vida en busca de lo que nunca tuvo.
-Comparte protagonismo con Candela Peña y Goya Toledo. ¿Es más sencillo el trabajo en una película coral?
-No es fácil nunca. La capacidad de dar vida a un personaje de la manera que pretenden unos directores y que eso llegue al público, es muy difícil. Trabajar con dos grandes actrices como Candela y Goya ha supuesto agudizar mucho más mi técnica y superarme día tras día. He aprendido mucho.
-También eres la productora. ¿Supone eso una responsabilidad añadida?
-Imagínate que diez minutos antes de rodar una secuencia donde tienes que estar realmente destrozada porque vas a perder a tu hijo, te dicen que un actor está enfermo y que no puede rodar esa misma tarde. ¿Cómo salvas la situación sin parar, sin que afecte al equipo y encima te pones a interpretar tu secuencia dando la réplica a un actor que no existe?
¿Por qué debemos ir a ver ‘Los años desnudos’?
-Porque es una maravillosa historia de amistad en tiempos de supervivencia. Porque es un retrato íntimo de una España que cambiaba a empujones, y porque no conozco ninguna otra película que haya tratado este periodo histórico de esta manera.