Un chico listo
Andrew Stanton trabaja para Pixar desde 1990 y ha participado de forma más o menos directa en muchos de sus filmes, colaborando en los guiones de éxitos como ‘Toy story’ o ‘Monstruos S.A.’ o prestando su voz a diversos personajes. Codirigió la reivindicable ‘Bichos’, que hacía gala de un gran sentido de la aventura. ‘Buscando a Nemo’ fue su debut en solitario y el mayor éxito comercial de Pixar. Con ‘Wall-E’ pasa del mundo marítimo a un ambiente aún más insondable, el cosmos. En ambos filmes se centra en unos pocos personajes abandonados en lugares adversos, lo que aporta una buena dosis de dramatismo pero también, en el caso de Nemo, una ligera sensación de aburrimiento. Esperamos que con la elogiada ‘Wall-E’ no pase lo mismo.
Cuatro obras de arte de Pixar
'Toy Story' (1995). El debut de Pixar y el primer filme animado por ordenador fue esta original ‘buddy movie’ dirigida por John Lasseter, con una banda sonora memorable.
'Monsters INC.' (2001). David Silverman (‘Los Simpson. La película’) fue uno de los tres directores de la cinta más divertida de la compañía, con inolvidables personajes
'Los increíbles' (2004).La primera película 3-D con humanos caricaturizados fue esta cinta de acción y estética retro que se inspiraba en cómics como ‘Watchmen’ o ‘Los cuatro fantásticos’
'Ratatouille' (2007).Brad Bird repite con Pixar con un plato suculento. La crítica elogió las escenas del severo Anton Ego. Fantástica música de Michael Giacchino
'Wall-E'
País y año: EE UU (2008)
Director: Andrew Stanton.
Duración: 103 min.
«‘Wall-E’ es arte, es filosofía, es prácticamente una religión», dice una de las entusiastas (y un poco excesivas) críticas que la película ha recibido en Estados Unidos. En Rottentomatoes, web que compila comentarios de la prensa norteamericana, la cinta acumula un 96% de opiniones favorables. Los aficionados reclaman una nominación al Oscar a la mejor película (y no sólo a la mejor película animada) por toda la blogosfera. Parece mentira, pero la nueva cinta de los estudios de John Lasseter está dando que hablar tanto o más que ‘Ratatouille’ y supone un nuevo acierto para una compañía con un nulo índice de fracasos. El primer ‘teaser’ del filme, en el que el director Andrew Stanton realizaba un recorrido a través de varios títulos de Pixar, ya prometía algo especial, en lo que sus responsables llevaban largo tiempo trabajando. Después, al ritmo del tema musical ‘Aquarela do Brasil’ -ya utilizado por Terry Gilliam en otra historia de ciencia ficción- se veía al protagonista: un pequeño robot en forma de cubo con una mirada expresiva y melancólica. El resto de la promoción se basa en el carisma del protagonista, que incluso asistió ‘en persona’ al estreno mundial en Los Ángeles.
La historia gira en torno a este simpático engendro mecánico, el último robot que queda en la Tierra 700 años después de que el planeta haya sido abandonada por los seres humanos. Está sólo en el universo, realizando repetitivas tareas de limpieza. De ahí su nombre, que responde a las siglas en inglés de Recolector de Desperdicios Clase-Tierra. Todo cambiará cuando conozca a Eva, una robot elegante y moderna.
A pesar del buen recibimiento de la película en general, no han faltado los que trataban de buscarle tres pies al gato. Algunos consideran que ‘Wall-E’ difunde propaganda «izquierdista» por criticar el consumismo y prevenir sobre la destrucción del medio ambiente. También han acusado al pobre robot de pirata, por grabar ‘Hello Dolly’ con intención de compartirla con Eva.
Cine mudo
‘Wall-E’ supone un reto para sus realizadores, tanto en el argumento como en la técnica. Para empezar, pertenece a un género inexplorado por la filial de Disney: la ciencia-ficción. Además los primeros 40 minutos son prácticamente mudos, con los ruidos producidos por los robots como único diálogo. Como pueden permitírselo, en Pixar han tirado la casa por la ventana, contratando a lo más granado. Para el diseño de sonido han contado con el veterano Ben Burtt, creador de la inolvidable voz de R2D2 y responsable de los sonidos del robot. Los guiños a Kubrick, el cine mudo y los musicales clásicos prometen hacer las delicias de los nostálgicos.
Si aún queda alguien al que le aburran las historias de amor y la ciencia ficción siempre puede refugiarse en el corto que precede al filme, ‘Presto’, un divertido homenaje a la edad de oro de la animación con a un ritmo frenético y un detalle habitual en Pixar.