La industria del cine no ofrecerá datos de taquilla hasta enero. La entrada en vigor de la subida del IVA al 21% el pasado mes de septiembre puso en pie de guerra a un sector que ya había sufrido todos los recortes posibles. Sin embargo, los peores augurios no se han cumplido y las salas parecen más llenas que nunca. Quizá no deja de ser un espejismo, pero ‘Lo imposible’ y ‘Tadeo Jones’ lograrán que la cuota de taquilla del cine español luzca esplendorosa a finales de año. Esta vez no ha hecho falta ningún ‘Torrente’ para cuadrar las cuentas.
Con 5,6 millones de entradas vendidas en nuestro país, el tsunami de Juan Antonio Bayona ha arrastrado a más espectadores de los que se hundieron con el ‘Titanic’ en 1997. A una recaudación que ronda los 40 millones de euros hay que sumar una carrera comercial que proseguirá en Francia, Tailandia y Estados Unidos. Las salas donde se proyecta
‘Lo imposible’ siguen llenándose, señal de que todavía hay mucho despistado que aprovechará estas fiestas para disfrutar de la película española del año.
La mayor invasión publicitaria vendrá de la mano de un universo muy familiar. Warner va a tirar la casa por la ventana –atención a cómo ha empapelado el Metro de Madrid– con la promoción de
‘El Hobbit’, el regreso de Peter Jackson a la mitología de Tolkien nueve años después de ‘El retorno del rey’, la última entrega de ‘El señor de los anillos’. El director neozelandés jura que, pese a la brevedad del libro que narra las hazañas de Bilbo Bolsón, propietario del Anillo Único, la nueva trilogía está justificada. Claro que los 2.918 millones de dólares y 17 Oscar conseguidos por los títulos anteriores tienen algo que ver. Repiten (casi) todos los actores y los paisajes de la Tierra Media lucen más esplendorosos que nunca gracias a la tecnología 3D a 48 fotogramas por segundo –el doble de lo habitual–, un sistema que a algunos les parece el no va más y a otros les ha producido mareos en los pases de prueba.
Musical entre los musicales
La otra gran película de las navidades no se dirige tanto al público familiar como a una audiencia adulta, que es la que puebla los cines en los últimos tiempos. Hay quien dice, medio en broma medio en serio, que los varones heterosexuales están incapacitados genéticamente para apreciar los musicales.
‘Los miserables’ está llamado a provocar opiniones encontradas. Lo raro es que Hollywood haya tardado tanto tiempo en llevar a la pantalla la obra que llenó los teatros de Broadway el West End en los 80 y 90 (en Londres sigue en cartel con más de 10.500 representaciones).
Tom Hooper (’El discurso del rey’) es el encargado de reproducir la Francia posrevolucionaria, en la que Jean Valjean (Hugh Jackman) purga una condena de 19 años de prisión por robar una barra de pan. Su perseguidor, el implacable inspector Javert, adopta los rasgos de Russell Crowe. Por cierto, que el diseño de vestuario del musical entre los musicales es obra de un español, Paco Delgado, que vistió a más de 4.500 personas entre actores y figurantes.
Encaramada a las primeras posiciones de la taquilla,
‘La vida de Pi’ es una apuesta segura si se quiere ir al cine con niños creciditos. Un chaval hindú, una balsa y un tigre. Son los elementos de los que se sirve Ang Lee para adaptar el best-seller de Yann Martel, una alegoría espiritual que para algunos críticos rezuma un discutible tufillo new age. En cualquier caso, el autor de ‘Brokeback Mountain’ convierte uno de los libros favoritos de Obama en un prodigioso espectáculo rodado en 3D, que habla sobre la necesidad de creer en un poder más elevado. Una apuesta segura de cara a los Oscar.