El Correo

Un muerto y diez heridos en un atropello junto a una mezquita de Londres

La furgoneta alquilada utilizada por el presunto autor. / AFP
  • Un conductor blanco de 48 años arremetió contra los que salían a medianoche de la mezquita de Finsbury Park

  • La Policía Metropolitana de Londres confirma que se trata de un atentado terrorista

El conductor de una furgoneta que invadió la acera junto a la mezquita de Finsbury Park en la medianoche del domingo, permanece detenido como sospechoso del asesinato de una persona y de haber causado lesiones al menos a diez. Es un hombre blanco de 48 años. Según Abdul Rahman, que ayudó a reducirlo, el hombre salió de la furgoneta e intentó escapar mientras decía: «Quiero matar musulmanes».

La mezquita de Finsbury Park está situada en el norte de Londres y en los años ochenta y noventa tuvo notoriedad por la prédica de algunos imanes vinculados a Al Qaida, ya detenidos o extraditados, pero el objetivo del atentado terrorista del domingo fueron los musulmanes que habían cumplido con la costumbre del rezo nocturno en el mes de Ramadán.

La Policía Metropolitana de Londres ha afirmado que el ataque se trata de un atentado terrorista de acuerdo a la metodología empleada. Además el subcomandante Neil Basu, de Scotland Yard, precisó que todas las víctimas pertenecen a la comunidad musulmana.

Ocho de los heridos, dos de los cuales se encuentran en «estado crítico», están ingresados en tres hospitales de la ciudad. Los otros dos fueron atendidos en el lugar de los hechos y ya han sido dados de alta. «Esto ha sido un ataque contra Londres y contra todos los londinenses y todos debemos permanecer juntos contra estos extremistas», ha afirmado Basu.

«Voy a matar a todos los musulmanes»

Algunos testigos del ataque terrorista describieron cómo el supuesto agresor atacó antes de ser reducido por la gente que estaba junto al templo. En el momento en el que el sospechoso gritó «voy a matar a todos los musulmanes» una avalancha de ciudadanos lograra inmovilizarlo en el suelo. Abdulrahman Saleh Alamoudi, presente cuando sucedieron los hechos, indicó que se encontraba junto con un grupo de fieles que acababan de terminar de rezar y que, en ese momento, ayudaban a un anciano que «se había caído», quizás a causa del calor, cuando la furgoneta del agresor se dirigió hacia ellos.

«Se nos vino encima una furgoneta grande. Creo que al menos diez personas resultaron heridas y afortunadamente, yo me las apañé para escapar», ha explicado. «Entonces, el tipo salió del furgón y le agarré. Estaba gritando: Voy a matar a todos los musulmanes, voy a matar a todos los musulmanes. Al tiempo que iba dando puñetazos», relató. Cuando lograron reducirle, según esta versión, el hombre pidió que le «mataran».

Otro testigo presencial, Abdikadar Warfa, contó cómo él ayudó a detener al sospechoso mientras sus amigos socorrían a otras víctimas que resultaron heridas. «Vi a un hombre bajo la furgoneta, que estaba sangrando y mi amigo me dijo que había que levantar el vehículo. Yo estaba ocupado con el tipo que había intentado escapar», dijo.

Un vecino del barrio de Finsbury Park, Abdul Abdullahi, que pasó por la mezquita, habló de «una sensación de confusión» y dijo que vio «gente tirada en el suelo» mientras que el agresor «parecía indiferente, como si le trajera sin cuidado».

Atecedentes

En las últimas semanas se han producido dos atentados de este tipo en Londres. En abril, un conductor solitario de 52 arrolló a los peatones que transitaban por el puente de Westminster y acuchilló después a un policía que custodiaba el acceso al Parlamento. El balance fue de cinco muertos.

Hace dos semanas, tres islamistas condujeron una furgoneta por las aceras del puente de Londres y luego acuchillaron a quienes se encontraban en el mercado de Borough. Murieron ocho personas, entre ellas el español Ignacio Echeverria. El ataque de ayer se ha interpretado inmediatamente como un acto de venganza por estos atentados.

Dirigentes de organizaciones musulmanas han hablado a la BBC sobre las dificultades que está pasando su comunidad en las últimas semanas. Harum Khan, del Consejo Musulmán Británico, ha dicho: «En los últimos meses y semanas, la comunidad musulmana ha padecido muchos incidentes de islamofobia y este es el más grave». Pidió a las autoridades que protejan urgentemente a las mezquitas.

El atentado terrorista llega en un tiempo sombrío en Reino Unido, según la descripción de la reina Isabel II el sábado, en una declaración escrita, que era inusual en la celebración oficial de su cumpleaños. Pero, tras el incendio de la torre de Grenfell, cuyo número de víctimas puede llegas a 70 y que ha conmocionado al país, los vecinos del barrio multicultural desplegaron una imagen de unidad y colaboración anotada en los medios con optimismo sobre la convivencia en Londres.

Las declaraciones políticas se van sucediendo. La ministra de Interior, Amber Rudd, ha dicho: «Debemos seguir junto y decididos contra quienes quieren dividirnos y extender el odio y el miedo». El laborista, Jeremy Corbyn, que vive en la zona y es el diputado local, señaló poco después del ataque que se había puesto en contacto con la mezquita, con la Policía y el Ayuntamiento de Islington. «Mis pensamientos están con la comunidad afectada por este incidente horrible», ha dicho.

Theresa May, con las víctimas

La primera ministra del Reino Unido, Theresa May, calificó de «terrible» el incidente, informó Downing Street. En un breve comunicado, la jefa del Gobierno dijo que sus pensamientos están con las víctimas y sus seres queridos. May ha confirmado que la investigación se desarrolla como un posible ataque terrorista. «Dirigiré una reunión de urgencia esta mañana. Todos mis pensamientos están con las víctimas, sus familias y los equipos de rescate», dijo en un comunicado.

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