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Doce muertos y 74 heridos en el incendio de un edificio de 27 plantas en Londres

Incendio en la Torre Grenfell, en Lancaster West Estate. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas

  • Los residentes se habían quejado en los últimos años del estado del inmueble y del posible riesgo de incendio | Una mujer salva a un bebé arrojándolo desde la novena planta

Unos 200 bomberos luchan contra un espectacular incendio en un inmueble de viviendas de 27 plantas en el oeste de Londres, que ha dejado doce muertos y al menos 74 heridos, una veintena de ellos en estado crítico, según han confirmado los servicios de urgencias. Documentos en internet muestran que un colectivo de residentes se había quejado en varias ocasiones estos últimos años del estado del edificio Grenfell Tower y de los posibles riesgos de incendio.

La jefa de los bomberos de la capital británica, Dany Cotto, ha admitido que se trata de un "incidente sin precedentes" y que en sus 29 años como bombero "nunca había visto nada de esta magnitud".

En el inmueble siniestrado, en el que presumiblemente había centenares de personas en el momento en el que se desató el fuego, trabajan ahora unos 200 bomberos y 45 camiones autombombas. Al menos veinte ambulancias fueron enviadas a las inmediaciones del edificio, que ha sido evacuado y acordonado por los agentes ante el temor de que pueda derrumbarse, y que cuenta con 120 viviendas en los que se estima habitan alrededor de 500 personas, muchas de ellas familias jóvenes.

Niños lanzandos por las ventanas

Varios adultos lanzaron a niños pequeños desde las ventanas de la Torre Grenfell en un aparente intento por salvarles del incendio. Un bebé se salvó tras ser arrojado por una mujer desde el noveno o décimo piso del bloque, que incluye vivienda de protección oficial -la que se ofrece a las personas sin recursos económicos-, explicó una vecina, Samira Lamrani, a la agencia de noticias PA.

Lamrani, que se encontraba debajo del edificio de 120 apartamentos, situado en el barrio de Kensington, relató como, desde la calle, podía ver "a gente en las ventanas, golpeando frenéticamente y gritando". "En una de las ventanas, en el noveno o décimo piso, había una mujer haciendo señas, explicando que iba a tirar a su bebé y que si alguien podía cogerlo", contó. Fue un hombre, según afirmó Lamrani, quien escuchó la súplica de la mujer y consiguió atrapar al niño, que al parecer sobrevivió. La misma testigo narró cómo la gente que se agolpaba en las inmediaciones del bloque de pisos trataba de "tranquilizar" a las personas que se "asomaban y chillaban" por las ventanas. "Podía ver la muerte en sus miradas", sostuvo, antes de añadir que "los gritos, especialmente de los niños" se le quedarán "grabados durante mucho tiempo".

Otra testigo de la tragedia, una residente del edificio llamada Zara, construido en 1974 y situado en torre de Lancaster West Estate, en el barrio de North Kensington, detalló cómo vio también a otra mujer arrojar a su hijo, de unos cinco años, desde una ventana del "quinto o sexto piso". "Creo que el niño tiene algunos huesos rotos y moratones pero que está bien", manifestó.

Doce muertos y 74 heridos en el incendio de un edificio de 27 plantas en Londres

Uno de los residentes del bloque siniestrado, Paul Munakr, que vive en el séptimo piso y logró escapar de las llamas, declaró a la cadena pública BBC que, en el momento en que se desató el fuego, no se escuchó en el interior del edificio "la alarma antiincencios". Munakr relató que le alertó el sonido de las sirenas de los bomberos y las personas que, desde la calle, gritaban: "No salten, no salten". Otro testigo, Jody Martin, presenció como uno de los residentes del bloque "saltó hacia la calle" desde una de las ventanas, y cómo otra mujer "agarraba a su bebé por la parte exterior de la ventana". "Yo les gritaba que salieran y ellos me decían que no podían abandonar sus pisos, que el humo era demasiado intenso en los pasillos", agregó.

Las primeras imágenes difundidas por los medios británicos del incidente mostraron cómo algunas de las personas atrapadas en el edificio hacían brillar linternas por los pasillos del bloque, algunas lanzando señales de socorro. Una gigantesca columna de humo se puede ver en el cielo londinense. La Policía también ha evacuado una parte de los edificios contiguos, amenazados por los escombros que pudieran desprenderse, según un periodista de la AFP en el lugar. El escritor y actor británico Tim Downie, que vive en los alrededores, ha expresóado su "horror". "Todo el inmueble está destrozado por las llamas. Es una cuestión de tiempo que se derrumbe", ha declarado.

El reportero de la BBC Andy Moore apuntó, por su parte, cómo se habían visto "caer escombros del edificio, y se habían escuchado explosiones, y el sonido del cristal al caer". Según su versión, los agentes de policía "iban empujando a los ciudadanos para alejarlos del cordón de seguridad por temor a un colapso del edifico". Muna Ali, otro vecino del bloque incendiado, reconoció que al comienzo del incendio temió que pudiera tratarse de un "atentado terrorista", pues el fuego le trajo vivos recuerdos del ataque perpetrado contra las Torres Gemelas de Nueva York en 2003. "Las llamas, nunca he visto nada así, me recordó al 11 de septiembre. El fuego comenzó en los pisos de arriba y se extendió con muchísima rapidez, se había extendido del todo en media hora", explicó.

La alarma de incendios no sonó

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, ha dicho que hay preguntas "que deben ser respondidas" sobre el grave incendio. Algunos vecinos han dicho que les habían aconsejado que debían permanecer dentro de sus apartamentos en caso de incendio y la asociación de vecinos había advertido con anterioridad de que estaba preocupada por el riesgo de que el edificio sufriera un incendio.

"Estas preguntas son verdaderamente importantes y deben ser respondidas", ha afirmado Khan, en declaraciones a la radio de la BBC. "En todo Londres tenemos muchas torres de apartamentos y no podemos tener una situación en la que la seguridad de las personas está en riesgo porque se ha dado un mal consejo o si es el caso, como se ha señalado, la torre no ha sido adecuadamente atendida o mantenida", ha afirmado el regidor de Londres.

A este respecto, testigos que presenciaron cómo ardía han revelado a medios locales que la alarma de incendios "no sonó" en el edificio y que temieron que el incendio fuera producto de un "atentado terrorista". Uno de los residentes del bloque siniestrado, Paul Munakr, que vive en el séptimo piso y logró escapar de las llamas, lamentó a la BBC que en el momento en que se desató el fuego, de enormes dimensiones, no se escuchó en el interior del edificio "la alarma antiincencios". "Mientras yo bajaba por las escaleras, ya había bomberos, verdaderamente increíbles, que subían hacia el fuego, intentado sacar del edificio al mayor número de personas posible", dijo ese ciudadano a la cadena pública.

La torre es propiedad municipal, pero el Ayuntamiento traspasó la gestión a una asociación de vecinos. El mercado de Borough se ha reabierto hoy con un espíritu de renovación del talante abierto en Londres. Pero este incendio ha recordado la fragilidad de algunas infraestructuras básicas en una ciudad de ocho millones.

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