El Correo

El Ibex 35 pierde un 1% y cae por debajo de los 8.700 puntos

Interior de la Bolsa de Madrid.
Interior de la Bolsa de Madrid. / Emilio Naranjo (Efe)
  • El selectivo se ha anotado cuatro de las cinco últimas sesiones en rojo y ha cerrado la semana con una pérdida del 4,3%

La jornada del jueves fue al final un rebote insignificante en medio de unas caídas de gran dimensión. Pese al cierre en positivo de Wall Street anoche, en Europa la apertura fue en negativo y a medida que transcurrían las horas, los descensos fueron ganando importancia. El selectivo español comenzó el día intentando defender los 8.700 puntos, pero los perdía pronto y dio un último cambio en los 8.633,40 puntos, lo que supone un recorte del 1%. De las últimas seis sesiones, el Ibex-35 sólo ha logrado cerrar una en positivo, la de ayer, y con un mínimo avance del 0,21%. Con ello, la caída del selectivo español en la semana ha rondado el 4,3%, con lo que la que termina ha sido la peor desde la del 'Brexit', cuando se dejó cerca de un 7%. La última caída tiene lugar después de tres semanas consecutivas de avances en que el índice había llegado a conquistar los 9.000 puntos. 

En la sesión, el peor de todos los índices fue el Ftse Mib de Milán, que perdió un 2,43%. Después, el PSI-20 de Lisboa y el Dax alemán, que se dejaron un 1,83% y un 1,49%, respectivamente. El Cac 40 francés, por su parte, perdió un 0,93%. Y el Ftse 100 británico se dejó un 0,30%. En la semana, el peor de todos fue el Ftse Mib de Milán, que perdió más de un 5,5%, mientras que el Cac 40 francés y el Eurostoxx 50 se dejaron más de un 3%. 

Las caídas del viernes tuvieron que ver con los fuertes descensos del sector financiero detrás de los que se encontraban todos los problemas latentes del sector y, además, la enorme multa que las autoridades de Estados Unidos quieren cobrarse de Deutsche Bank por 14.000 millones de dólares (12.400 millones de euros) por las hipotecas basura. Los títulos de la entidad alemana registraban una fuerte caída superior al 8% al cierre de la sesión. Entre los diez peores valores del índice paneuropeo se encontraban otros bancos como Unicredito, Intesa SanPaolo y Société Générale. 

Sufren los bancos y sólo tres acciones esquivan el rojo

Del mismo modo, en el Ibex-35, los valores que más cayeron fueron bancos en gran medida. Bankia fue el peor, con un descenso del 3,46%, seguido del Popular, que se dejó un 2,61%. Algo mejor cierre tuvieron Santander y BBVA, que se dejaron un 1,95% y un 1,80%, respectivamente. Sabadell y CaixaBank perdieron un 1,28% y un 1,09%, respectivamente, mientras que Bankinter perdió un 0,45%. 

Entre los peores, también ArcelorMittal, Repsol e Indra, que retrocedieron más de un 2%. Aena perdió un 1,99%. 

Sólo tres valores del selectivo español se libraron de las pérdidas: Iberdrola, que se anotó un 0,73%, mientras que Grifols ganó un 0,42%, y Gamesa se apuntó un 0,17%. 

Entre los mejores, pero ya en negativo, sólo Dia, Telefónica, Cellnex, Técnicas Reunidas y Bankinter perdieron menos de medio punto porcentual. 

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, Sniace encabezó los ascensos, con una subida del 11%, seguido de FCC, que ganó un 6,85%. En rojo, Funespaña fue el peor, con un recorte del 5,22%, afectado por la remunicipalización de los servicios funerarios en Madrid. 

En la semana, en el selectivo español sólo Indra y Amadeus han logrado esquivar las pérdidas, con ganancias de un 2,37% y de un 0,29%, respectivamente. En rojo, el peor ha sido el Popular, con un descenso del 10,6%. 

Nada muy diferente sucedió en el Eurostoxx 50: Unicrédito fue el peor de la semana, con una caída del 15,85%, y sólo Air Liquide y Schneider cerraron en verde. 

Noticias de Estados Unidos

Para explicar los descensos en Europa, también tenemos que tener en cuenta que Wall Street comenzaba la jornada en negativo. Al otro lado del Atlántico conocíamos datos mixtos. Por un lado, un IPC que subía más de lo esperado: en tasa mensual, subió un 0,2% en agosto, frente al 0,1% que se esperaba y frente al 0% del mes de julio. En tasa interanual, se incrementó un 1,1%, por encima del 1%, y acelerándose respecto al 0,8% del mes de julio. La inflación subyacente, es decir, la que no tiene en cuenta los elementos más volátiles, como los alimentos y la energía, creció un 2,3%, también más de lo previsto. ¿Mete este dato presión a la Fed para incrementar los tipos de interés la semana que viene? Frente a este dato, el índice de confianza del consumidor que elabora la Universidad de Michigan se colocó por debajo de lo esperado, al no mejorar respecto al mes de agosto, aunque hay que tener en cuenta que se encontraba en su nivel más alto desde el mes de abril. De todas maneras, en su componente de expectativas sí mejoró, y más de lo estimado, fue la opinión de la situación actual lo que decepcionó.

Tras conocerse el dato de inflación en EE UU vimos cómo el euro se depreció respecto al billete verde. La moneda comunitaria cedía un 0,72% al cierre de la sesión, para colocarse el tipo de cambio en 1,116 unidades, su nivel más bajo de los diez últimos días (desde la última reunión del BCE), frente a niveles en torno a 1,1240 unidades de la apertura de la sesión. Con respecto a la cesta de principales divisas, el billete verde se apreciaba un 0,69%. 

También metía presión al mercado la evolución del precio del crudo, que volvía a caer: el barril de Brent, de referencia en Europa, retrocedía un 0,90%, hasta los 46,17 dólares. Todavía más retrocedía el barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, que perdía un 2,44%, hasta los 42,84 dólares, que es su nivel más bajo desde el 9 de agosto. 

En el mercado de deuda, comportamiento mixto en los bonos: la rentabilidad volvía a subir con fuerza en el caso de Portugal, mientras que el rendimiento de los títulos de España e Italia subían, pero muy levemente, al igual que en Estados Unidos. En este último caso, si el interés del bono americano se colocaba por la mañana en el 1,67%, tras conocerse las referencias macroeconómicas de EE UU, subía hasta el 1,70%. Los títulos de Alemania, Francia y el Reino Unido sí reducían sus rentabilidades. El caso de Alemania es muy destacable, porque está tentando volver a colocarse en negativo.