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Bruselas plantea que se pueda limitar a 90 días al año la tarifa sin coste de roaming

Un hombre habla por el móvil.
Un hombre habla por el móvil. / Archivo
  • La Comisión Europea ha propuesto a los operadores esta medida de prevención contra posibles abusos de los clientes

La Comisión Europea ha planteado este lunes que los operadores de telefonía móvil puedan reducir a 90 días la exención del recargo por las comunicaciones en itinerancia (o 'roaming'), como medida de prevención contra posibles abusos de los clientes.

La Unión Europea pondrá fin en junio de 2017 al sobrecoste por 'roaming' a las llamadas, mensajes y paquete de datos de los europeos que se encuentren de viaje en otro Estado miembro, pero lo hará con límites para evitar distorsiones del mercado, según acordaron los Estados miembros con la Eurocámara.

Bruselas, encargada de diseñar dichos límites, es partidaria de que el consumidor europeo "pueda operar en itinerancia a precios nacionales al menos durante 90 días al año", de acuerdo al borrador que ha presentado a los 28. El Ejecutivo comunitario ha querido recalcar que se trata de un umbral "mínimo" que los operadores móviles pueden mejorar en tiempo o con ofertas "ilimitadas", y que el objetivo es asegurar que las compañías no ofrecen menos.

"No creemos que sea restrictivo, cumple con las necesidades de los europeos, que de media viajan menos de tres meses al año a otro Estado miembro", ha argumentado la portavoz comunitaria Nathalie Vandystadt en declaraciones a Europa Press. También ha aclarado que esta limitación no afectaría a los europeos en zonas fronterizas que, por ejemplo, trabajan a un lado de la frontera y residen al otro, ya que no se puede considerar que realicen un uso "anómalo" de las reglas de 'roaming'.

La propuesta pasará ahora a ser discutida a nivel de expertos por los Estados miembros y Bruselas aspira a poder aprobarla antes del próximo 15 de diciembre. El resultado de la introducción de estas condiciones será, según la Comisión, que se evitarán abusos por parte de los consumidores, como adquirir una tarjeta SIM en otro Estado miembro al de residencia, para operar desde el propio con precios más bajos. Tampoco permitirá que alguien resida permanentemente en otro Estado miembro con un contrato de telefonía suscrito en su país de origen.