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PELOTA

El último partido de Martínez de Irujo

Martínez de Irujo ha realizado labores de botillero en algunos encuentros de Ezkurdia en el Cuatro y Medio.

Martínez de Irujo ha realizado labores de botillero en algunos encuentros de Ezkurdia en el Cuatro y Medio. / E. C.

  • Ofrece hoy una rueda de prensa en el Labrit junto al administrador único de Aspe, Fernando Vidarte, que huele a despedida

Han pasado 406 días desde la última vez que se vistió de blanco en el frontón Bizkaia para disputar la final del Parejas junto a Rezusta, en la que una triple fractura en un dedo le impidió acabarla. 310 desde que dio a conocer que, tras una revisión rutinaria, le habían detectado una dolencia cardíaca que ponía en serio riesgo su continuidad en la pelota. «Esto no es un adiós», destacó entonces. Fue un anhelo. Juan Martínez de Irujo ofrece hoy una rueda de prensa en el frontón Labrit de Pamplona acompañado del administrador único de Aspe, Fernando Vidarte, para romper el silencio que ha mantenido desde entonces y con toda probabilidad anunciará su despedida. Jugará su último partido fuera de las canchas.

Ha dispuesto de mucho tiempo para confirmar que su dolencia no le iba a permitir seguir en activo tras 13 años de profesional con la promotora eibarresa. Cada vez que se le ha preguntado ha solicitado «paciencia» para dar a conocer su futuro más inmediato. Nunca ha querido extenderse más allá. Pero ha llegado la hora.

El de Ibero se ha tomado las cosas con calma. Tanto para digerir junto a su familia el mal trago que supuso que le descubrieran la enfermedad que padecía y que no le dejaba pasar de las 160 pulsaciones en su actividad física, aunque le permitía hacer vida normal, como para el resto de asuntos relacionados con su retirada. Aspe, promotora con la que estaba vinculado hasta 2019, también ha sido prudente en todo lo relacionado con el asunto del delantero navarro.

Volvió a los focos de los frontones por sorpresa tres meses después desaparecer para ocupar una silla en el set de descanso como botillero de Ezkurdia dentro del Cuatro y Medio. Fue el primer torneo oficial que se perdió desde que cogió la baja y tenía mono de pelota.

Llover preguntas

La amistad que le une con el delantero de Arbizu, después de entrenar juntos durante varias temporadas el apartado físico como en la cancha, fue el motivo por el que se decidió a dar el paso, a pesar de ser consciente de que le iban a llover las preguntas sobre su estado de salud. Pero en una conversación distendida con su compañero algunos días antes, el de Ibero se prestó voluntario y Ezkurdia aceptó encantado por la experiencia que le podía aportar.

A partir de entonces, su presencia en diferentes frontones incluso en actos públicos como la Itzulia ha sido más habitual. Se le ha podido ver en el Labrit algunos sábados por la tarde, e incluso en algunas finales como la del Cuatro y Medio de esta temporada en el Ogueta de Vitoria. Hace cerca de tres semanas volvió a ejercer de ayudante del de Arbizu en el Bizkaia con motivo de los cuartos de final del Manomanista.

Pero parece que ha llegado la hora de confirmar lo que muchos no querían escuchar. A sus 36 años, el de Ibero cierra su ciclo después de haberlo ganado todo, de ser uno de los contados profesionales que cuenta con el triplete y, sobre todo, de ser una referencia en el cambio en el estilo de juego de la pelota. En pocas semanas, Aspe pierde a dos de los pilares de su estructura deportiva durante muchas temporadas. Barriola puso el punto y final a su carrera el pasado día 7 cuando él quiso. Irujo lo hará porque su corazón no le deja seguir. Sólo hace falta que hoy ponga fecha al día más triste de su carrera.

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