El Correo

GP DE JAPÓN

Alonso busca un 'top 5' donde pegó la gran rajada de 2015

Fernando Alonso firma autógrafos.
Fernando Alonso firma autógrafos. / EFE
  • Hace un año explotó contra la falta de competitividad de Honda, pero ahora asegura que el objetivo es dar la campanada en la segunda carrera de casa para McLaren

Llegar a Japón siempre es especial para todos los pilotos de Fórmula 1. Un público entregado, un circuito que pone a prueba sus capacidades y un país muy distinto a los que suelen visitar el resto del año. Hay dos que lo viven con especial pasión: Jenson Button y Fernando Alonso. Para el primero, hasta hace bien poco, suponía unos días de visita a la familia política, ya que su exexposa era de origen nipón. Para el segundo, la cultura japonesa es mucho más que una afición: es toda una filosofía de vida que lleva y promulga.

Más allá de sus apetencias personales, el circuito de Suzuka es el escenario donde Honda intenta que nada salga mal. Es su casa, donde todo comienza y acaba para la H gigante, y donde cualquier gesto, acción y actuación debe honrar a los miles de fans que presumen de ser del mismo país que el gigantesco fabricante de coches. Por eso aún retumba el rugido del ‘kaiju’ (‘monstruo’ en japonés) Fernando Alonso durante la carrera del año pasado: «¡Motor de GP2, motor de GP2!». Aquellas quejas fueron el resumen perfecto de lo que faltó en Honda la pasada campaña, una auténtica pesadilla para los jefes, los ingenieros, los pilotos y los fans de McLaren y una de las más dolorosas que recibieron en la sede de Tokio. Aquel fue el principio del fin de Yasuhisa Arai al frente del departamento de motores de Honda, tapado con una elocuente jubilación anticipada, y el arranque de un 2016 que, visto el camino recorrido, está saliendo mucho mejor de lo esperado.

Un año después de aquellos gritos de Alonso, el propio piloto español ha llegado a Suzuka con el ánimo mucho más abierto. Incluso se puede decir que se ha venido ligeramente arriba: afirma que el objetivo (o más bien, el sueño) es alcanzar uno de los cinco primeros puestos… y quién sabe si el podio. «Aunque salir el 22 está bien y te lo pasas bien en la primera vuelta, si conseguimos salir séptimos, octavos o novenos creo que podemos optar a un resultado mejor y acercarnos a ese ‘top 5’ que seguramente será el sueño a conseguir en las carreras que faltan», afirma.

Para ese objetivo, que implica al menos el fallo de uno de los de arriba, Alonso contará con la unidad de potencia que estrenó en los libres de Malasia (no así en carrera) y por la que fue penalizado en la parrilla. No le dará potencia extra, pero sí es garantía de que el rendimiento aumentará ligeramente. Todos estos pequeños pasos, algunos hacia atrás para coger impulso, van encaminados hacia un objetivo: ganar carreras. Este es el mantra que han adaptado en Honda para justificar las constantes decepciones, un discurso que el propio Alonso hizo suyo. «Hemos dado un gran paso del año pasado a este, pero necesitamos otro paso más el año que viene para salir de los últimos puestos de la Q3 y luchar por los podios y las victorias. Tenemos potencial, una buena fábrica con talento, y es cuestión de tiempo que se vean victorias de Honda. Tenemos que hacer que sea lo más corto posible», dijo.

El truco de las remontadas

Si todo sale según está previsto el plan, Alonso no necesitará tirar de genialidad para llegar a los puntos, como en Malasia. En Sepang, el asturiano cuajó una (otra más) de sus memorables remontadas: del último al séptimo puesto, lo que le granjeó los elogios unánimes del mundo de la Fórmula 1. Ya son muchos años y aunque admite que la fortuna también tiene su papel en cada remontada que ha conseguido, «no todo puede ser suerte». «En 16 años en la Fórmula 1 he recuperado muchas posiciones. Supongo que practico mucho con la Playstation», bromeó el español.

La videoconsola es una de las grandes aficiones de todos los pilotos, Alonso incluido. Durante su convalecencia tras los accidentes de 2015 en Montmeló y de 2016 en Australia, el asturiano dedicó muchas horas a la ‘play’ para quitarse ligeramente el gusanillo. «Está intentando quemar sus propios récords», confesaban entre risas desde su entorno. Para algunos pilotos, especialmente los más jóvenes, los videojuegos se han convertido en una herramienta imprescindible para conocer los circuitos nuevos para ellos.

Hamilton la lía con Snapchat

Más allá de Alonso, otro de los grandes protagonistas en Suzuka será Lewis Hamilton. Tras el abandono de Malasia (Mercedes ha confirmado que se rompió un rodamiento del motor), el vigente campeón afronta el GP de Japón con el único objetivo de recortar los 23 puntos que le separan de Nico Rosberg.

Pese a la importancia de esta prueba, Hamilton parece incapaz de mantener la concentración en su trabajo. Durante la rueda de prensa de este jueves fue noticia, pero no por sus respuestas, sino porque se pasó toda la conferencia con el móvil en la mano usando Snapchat (la aplicación de vídeos con caducidad) y los diferentes filtros y máscaras que tiene. Hamilton, que se puso a sí mismo y a Carlos Sainz una cara de conejo, se lo tomó con humor, y respondió a quienes le critican que se toman todo demasiado en serio, y que el formato de las ruedas de prensa es muy poco interesante.

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