El Correo

Clasificación MUNDIAL

Iniesta dirige junto a Silva el recital de la primera parte

Andrés Iniesta.
Andrés Iniesta. / EFE
  • El centrocampista manchego se erigió en el líder de la creación de juego de toque de la selección

Andrés Iniesta, junto a Diego Costa la novedad en el once de la selección tras perderse el amistoso del pasado mes ante Bélgica en Bruselas, dirigió junto a David Silva el recital de España en una primera parte magnífica del equipo de Lopetegui, al que sólo le faltó entonces el gol para reflejar su superioridad. Después de reconocer Iniesta que España se equivocó en el decisivo duelo ante Italia en la Eurocopa porque la selección estuvo en París «muy pendiente» de lo que hacía el rival, el equipo de Lopetegui decidió tomar desde el pitido inicial el mando del partido en el Juventus Stadium e Iniesta, con Koke y Busquets en la línea de tres, se erigió en el líder de la creación de juego. También colaboró el centrocampista manchego en labores defensivas, intentando frenar los contados contragolpes de Italia, que apenas salió de su campo antes del descanso.

Tras una excelente combinación, precisamente con Silva, Iniesta dispuso de la primera gran ocasión para abrir el marcador, a los 11 minutos, pero su disparo, además de muy flojo, fue centrado, para que atrapase sin problemas Buffon. Sin embargo, el de Fuentalbilla, escorado en principio a la banda izquierda, continuó con su magia y no dejó de asociarse y buscar desmarques, durante un choque en el que España, en gran parte gracias a él, pudo exhibir fútbol de toque. La posesión de España en el primer tiempo se cerró con un 75% a favor de la selección frente a un adversario a su merced e Iniesta, en un gran momento de forma, siempre intentó las combinaciones y la manera de progresar en busca de la portería contraria.

Ante la defensa italiana de tres el centrocampista del Barça pudo desplegar lo mejor de su repertorio, y también se empleó en la presión y en el trabajo de contención en propio campo. El nombre de Iniesta fue coreado por el público español pasada la media hora, pero ni siquiera acusó el azulgrana su despliegue del primer tiempo, ya que mantuvo un buen nivel físico. Entonces no hubo pitos de la afición italiana, al contrario de lo que ocurrió cuando sonó el himno de España, ya que una parte de la grada le dedicó una sonora pitada. Ello provocó la reacción del resto de los aficionados italianos, que respondieron con aplausos al himno español, al igual que los futbolistas transalpinos.

Los jugadores italianos sufrieron después ante la autoridad, capacidad de elaboración y ambición de los españoles, que ni siquiera se vieron afectados por la tempranera lesión de Jordi Alba, ya que casi siempre, hasta la recta final, se jugó en campo contrario y la presión de los de Lopetegui arruinó los esporádicos intentos de los italianos, a quienes les costaba un mundo avanzar y aproximarse al área de De Gea. En el último cuarto de hora sí se apreció un bajón físico de los españoles, pero Iniesta siguió a lo suyo, intentando mandar junto al 'recuperador' Busquets en el centro y dedicado también a lanzar contraataques.

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