El Atlético echa mano a la tercera plaza

Los jugadores del Atlético celebran el gol. /
Los jugadores del Atlético celebran el gol.

El conjunto de Simeone empató a uno en el Villamarín gracias a un polémico gol de Savic

DANIEL PANERO

La afición del Atlético de Madrid quiere terminar el año con una sonrisa. Le restan dos citas para cerrar la 16-17, que será recordada por el ambiente vivido en la vuelta de la semifinal continental ante el Real Madrid y por ser la última campaña que el Vicente Calderón fue la casa rojiblanca. Antes de colgar el telón liguero ante el Athletic, el club matriz del cuadro madrileño, toca medirse al Betis, contra el que Diego Simeone nunca ha perdido en diez enfrentamientos (ocho victorias y dos empates). Más allá de conseguir el objetivo del tercer puesto, algo que quizá suceda sin necesidad de sumar un punto, busca motivos para emocionar a su afición tras su eliminación en la Champions. Uno parece sencillo y es conseguir que Jan Oblak logre el trofeo Zamora por segundo año consecutivo. Pese a que estuvo lesionado dos meses podrá sumar los 28 partidos completos necesarios y ello le permitirá ser líder destacado en la clasificación del trofeo. Lleva 19 goles encajados en 27 partidos de Liga, teniendo ahora mismo un promedio de 0,70 goles por partido. Con ello, supera por 0,18 a Marc-André Ter Stegen, que lleva 30 goles en 34 duelos (0,88 goles por partido). Oblak, el que más veces se quedó sin encajar, ya consiguió el trofeo en la 15-16, en el que igualó a Liaño como el mejor portero de la historia con sólo 18 goles encajados.

     

     Se espera además que Simeone, que el viernes confirmó que seguirá la próxima campaña por lo que considera «no hace falta aclarar nada más», le conceda de inicio una oportunidad a Fernando Torres, que en su primera etapa en el club marcó uno de sus mejores goles en el Benito Villamarín. «El más bonito de mi carrera», suele reconocer el de Fuenlabrada. Fue un 2 de noviembre de 2003, con una volea cruzada cuando empezaba a forjar su leyenda como ídolo atlético. «Es el mejor gol que me han marcado», recuerda Koke Contreas, el portero bético de aquel día.

     

     El argentino jugó aquel encuentro como central y, ahora, preguntado por la temporada de un Torres que aún no ha renovado, se mostró muy hermético, optando por no despitarse del foco. «En estos momentos no hay nada mas importante que el partido con el Betis. Nos sentimos orgullosos de cómo hemos competido tanto en la Copa del Rey como en la 'Champions', que hemos llegado a semifinales, haciendo buenos partidos con ambos equipos que nos ha tocado jugar, y ahora a seguir compitiendo por el objetivo más importante del club para seguir su línea de crecer», expresó. Lo cierto es que su equipo sólo ha perdido uno de sus dieciséis partidos oficiales como visitante desde el parón navideño, el recordado 3-0 del Santiago Bernabéu en Champions, y ha ganado 11 de sus últimos 16 partidos, entre ellos 9 de los últimos 11 ligueros.

     Para el Betis el partido es el cierre a una temporada extraña, que la arrancó con Gustavo Poyet y la va a cerrar con Alexis Trujillo después del despido de Víctor Sánchez del Amo después de tres derrotas consecutivas, entre ellas un ridículo 4-0 en Leganés. El histórico centrocampista, y que fuera secretario técnico del club, espera en su estreno en el banquillo un triunfo para «borrar la imagen de las últimas derrotas (seis en las últimas ocho jornadas)». La afición bética está muy enfadada con el equipo y la directiva, que esta semana dio un golpe de efecto con el nuevo vicepresidente deportivo, Lorenzo Serra Ferrer. Pensando en tener a todos motivados, Alexis esperará hasta el mismo domingo para ofrecer la convocatoria.

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