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Raúl García, el sacapuntos rojiblanco

Raúl García, tras marcar al Villarreal.
Raúl García, tras marcar al Villarreal. / Efe
  • Añorado en el Atlético por su liderazgo y efectividad, es el centrocampista más goleador de la Liga desde 2015 (con 15 tantos) que han dado para 14 triunfos y un empate al Athletic

El Atlético, en una crisis de identidad que asusta incluso más que los malos resultados, añora a Raúl García. No sólo por sus goles, sino por su carácter aguerrido y el liderazgo que transmitía en las citas claves como la del sábado ante el Real Madrid. Un ogro para el rival (son recordados sus piques con Cristiano, Xabi Alonso o Ramos) pero sobre todo un líder para el equipo. Hombre de objetivos cortos, siempre más preocupado por lo grupal que lo individual. «Yo me dedico a trabajar y no a vender humo», explicaba a este medio en sus primeros tiempos trabajando con Diego Pablo Simeone, cuando no paraba de marcar goles tras volver de su cesión a Osasuna después de un periodo en el que no había enamorado a la hinchada pese a ser clave en la conquista de la Europa League y la Supercopa de Europa en 2010.

El pasado verano de 2015, el Athletic convenció al navarro, que mantuvo una sincera charla sobre su rol con Simeone. El argentino primero intentó convencer al internacional navarro, pero después asumió que su salida era lo mejor para todos. Cholo sabía lo que suponía ofensivamente perder al '8', centrocampista europeo que más goles marcó (17) tras Yaya Touré y Arturo Vidal en la histórica campaña 2013-2014 del Atlético (9 en Liga, 4 en Copa y 4 en Liga de Campeones). Muchos recuerdan su gol en Mestalla, en el último partido que ganó el Atlético en el loco final de la Liga lograda 'in extremis' en el Camp Nou. Simeone temía que dejar salir a uno de los pesos pesados, más allá de su rol de capitán, pudiera pasarle factura a largo plazo al ver el disgusto que tenían futbolistas como Koke, Gabi y Juanfran. «Fue una doble sensación por una parte de alegría y por otra, de tristeza. Para nosotros era más un amigo que un compañero», explicaba Koke antes de la Euro.

En el vestuario valoraban los goles, pero sobre todo el carisma de un jugador que cambió la opinión del Calderón sólo con trabajo, siendo decisivo en los éxitos rojiblancos recientes: Liga 2014, Copa 2013, Supercopa de España 2014 y Liga Europa 2012, además de la final de la Champions de Lisboa. El entorno más cercano a Simeone no oculta que el técnico tiene en su mente que erró al cambiarle por José Sosa en la recta final de aquella noche. El aficionado atlético, deprimido tras el 0-3 del derbi madrileño, comprobó el domingo como otro gol de Raúl García a su amigo Sergio Asenjo hacía posible un triunfo del Athletic. Regresaron a la memoria aquellos goles de Raúl mostrando el escudo del Atlético tras anotar un gol en el Bernabéu.

'Segundo delantero' del Athletic

Desde que cambió Madrid por Bilbao es el centrocampista que más tantos ha conseguido en la Liga. Sus 15 goles, sólo superados por el eterno Aritz Aduriz, han supuesto un doble botín para los rojiblancos. «Marcar es un plus si ganamos, pero lo importante es ganar», explicó a BeIn Sports nada más terminar el duelo del domingo.

Menos ante Osasuna, cuando igualó el tanto inicial de Oriol Riera, siempre que perforó la meta rival su equipo se llevó los tres puntos. Siete de esos duelos se decidieron a favor del Athletic tras un tanto del '22'. En Liga frente al Celta (2-1), Espanyol (2-1) y el citado ante el Villarreal (1-0), además de las visitas a Riazor (0-1), Los Cármenes (1-2), Balaídos (0-1) y La Rosaleda (0-1).

En Europa League también anotó los que hicieron posible los triunfos frente al Valencia (1-0) y el 1-2 que forzó la prórroga en el Pizjuán. «Intento estar siempre al mejor nivel y ayudar a mi equipo y, si mis goles sirven para algo, mejor, pero prefiero ganar partidos a marcar», recuerda cada vez que marca. Hubo en cinco encuentros en los que sus goles no modificaron el marcador, si bien en todos ellos su equipo ganó ante el Getafe (3-1), Betis (1-3) y Sevilla (3-1) en Liga; Linense (6-0) en Copa y Partizan (0-2) en Europa League.

Es feliz con su familia en el 'Botxo', ha hecho muy buenas migas con sus compañeros, que ya le consideran un capitán sin brazalete y se van contagiando de su atrayente carisma ganador. Tiene olvidado su pequeño problema cardiaco, «una especie de arritmia que no es grave», más común entre maratonianos y remeros, producido por el sobreentrenamiento que hizo en verano esperando que comenzase la pretemporada.

El domingo, cuando salió de San Mamés a última hora, ya estaba pensando en superar al Sassuolo y lograr la clasificación para disputar esas rondas a doble partido en las que tanto disfruta. Aunque en público no lo expresa, sueña con volver a levantar la Europa League, esa que vio muy cerca. Además le permitiría jugar esa Champions League que le fue esquiva en 2014 y que volvió a regatear al Atlético en Milán, a donde acudió en el viaje oficial del equipo, como uno más. Hasta 2019 seguirá en Bilbao y posiblemente añorado en Madrid.

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