El Correo

Jornada 12

Un derbi de oro

Griezmann, ante Cristiano, la pasada temporada.

Griezmann, ante Cristiano, la pasada temporada. / Ignacio Gil

  • Griezmann y Cristiano no están en plenitud pero deben marcar diferencias en el Calderón y lucir en el escaparate de los candidatos a mejor jugador del mundo

  • El astro portugués superó al francés en las últimas finales de la Champions y la Eurocopa y ha marcado siete tantos en sus ocho visitas al Manzanares

Aunque los derbis suelen decidirse por pequeños detalles y con frecuencia los protagonistas son los actores a priori secundarios, si hay dos jugadores que focalizan la atención en las horas previas son el francés Antoine Griezmann y el portugués Cristiano Ronaldo, la estrellas más relucientes de Atlético y Real Madrid y entre los principales candidatos al Balón de Oro que entrega France Football y al premio The Best de la FIFA. Los números, tan fríos como indiscutibles, dicen que Griezmann, entre club y selección, suma este año 60 partidos, 35 goles, 14 asistencias, 80 remates a puerta y un porcentaje de acierto del 21%. El luso, 50 encuentros, 46 goles, 15 asistencias, 104 remates y un porcentaje de acierto inferior, del 14%. En Saint-Denis, este verano, fue Cristiano el que, lesionado y todo, levantó la Eurocopa. Y en la final de la Champions en San Siro, también fue el madridista el que celebró la 'undécima'.

El técnico argentino Diego Pablo Simeone suspira por la recuperación de su jugador clave, entre algodones a causa del golpe en el pie izquierdo sufrido en el choque con su selección ante Suecia. Griezmann no sólo es su mejor jugador y artillero más fiable, sino que hace crecer al equipo. Es versátil, rápido, tiene visión de juego, puede romper partiendo desde la banda, como enganche y hasta de ariete, y se retrasa para asociarse con los centrocampistas. Es el goleador y el pivote ofensivo del Atlético.

Cristiano empezó su preparación con retraso a causa de la lesión de rodilla sufrida, precisamente, durante ese duelo histórico para Portugal en el el país de Griezmann. No luce de momento como antaño, pero debe ir a más y se encuentra pletórico de moral. Ha disfrutado de una última semana mágica porque renovó con el Real Madrid hasta 2021, firmó un contrato vitalicio con Nike y, además, con su país recuperó su mejor versión goleadora. Anotó un doblete contra Letonia el domingo y ya suma siete tantos en los tres partidos internacionales de la temporada: los mismos que con la camiseta blanca, pero en este caso en 12 encuentros. Ha perdido capacidad de desborde por banda y tiene una tendencia cada vez más acuciada a irse hacia el centro, pero su sola presencia amenaza a los rivales. Sin Morata y con Karim Benzema renqueante, CR7 y Gareth Bale estarían llamados a marcar diferencias.

Apurar los plazos

Griezmann sigue apurando los plazos junto al recuperador Óscar Pitillas. Hace sprints, cambios de ritmo, giros y toca el balón con el pie dolorido. Salvo recaída, jugará. Las pruebas de diagnóstico por la imagen no revelaron lesión ósea y es normal que los profesionales actúen con dolor. A Antoine no se le da demasiado bien el Real Madrid en lo personal, pero sí en el plano colectivo. Todavía rumia su fallo en un penalti que pudo haber cambiado el signo de la última final de la Champions. Con el Atlético, ha disputado 11 derbis, con cinco victorias, cuatro empates y dos derrotas, una de ellas en esa final en San Siro, tras la lotería final desde el punto fatídico. Y sólo le ha marcado dos goles al eterno rival, en el histórico 4-0, de febrero de 2015, previo a la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo con Kevin Roldán, y en el 0-1 logrado por los colchoneros en el Bernabéu, en la 26ª jornada de la pasada campaña.

Tras la Eurocopa, Griezmann no ha recuperado mejor nivel, aunque esta campaña suma ocho goles en 14 partidos con el Atlético. Sólo en Liga, 10 encuentros y 6 dianas en 818 minutos. Anotó sendos dobletes consecutivos en las goleadas de su equipo ante Celta (0-4) y Sporting (5-0), en las jornadas tercera y cuarta, y también marcó uno en las victorias frente al Deportivo (1-0) y el Valencia (0-2), en las jornadas sexta y séptima. En sus últimos seis partidos sólo consiguió marcarles a los rusos del Rostov, y por partida doble.

Estadio fetiche

A Cristiano le motiva sobremanera visitar el Calderón, ya que el coliseo rojiblanco es uno de los estadios que mejor se le da desde que llegó a España en el verano de 2009. Ha jugado allí en ocho ocasiones y ha marcado siete tantos, cuatro en Liga y tres en Copa. En total, al Atlético le ha metido 15 goles, siete de ellos de penalti, en 25 partidos. Sin embargo, sufre cuando se enfrenta a Jan Oblak, el muro esloveno. El único gol que le ha hecho en siete encuentros, sin contar el de penalti en la tanda de San Siro, fue el 15 de enero de 2015, en la vuelta de octavos de final de la Copa del Rey. Anotó el empate a dos, insuficiente para que los blancos avanzasen. En Liga, Cristiano no moja ante los colchoneros desde su gol en la derrota por 1-2 en el Bernabéu, allá por la tercera jornada de la campaña 14-15. Sólo Di Stéfano (con 17 tantos) ha marcado más que el delantero de Madeira en el derbi. Otra reto pendiente para su particular colección de récords.

En general, esta campaña está siendo menos prolífica para el portugués. Se emplea mejor alejado del Bernabéu, donde sólo ha celebrado dos de sus siete goles. Sólo en Liga, marcó un gol en el 5-2 ante Osasuna, otro en el 1-6 frente al Betis y un triplete en el 1-4 ante el Alavés, su partido más redondo de la campaña. Además, fue decisivo el golazo de falta que consiguió en Champions ante el Sporting de Portugal y que abrió el camino de la remontada que culminó Álvaro Morata, baja este sábado por un problema muscular.

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