El Correo

LEB ORO

El Sáenz Horeca, desarmado ante un Burgos muy superior

Iván García, en un lance del partido de anoche.
Iván García, en un lance del partido de anoche. / Jesús Andrade
  • Un parcial de 12-27 en el tercer cuarto y la gran actuación de Huskic decantaron el partido para un rival que aspira al ascenso a la ACB

Pocas veces el Sáenz Horeca ha llegado a los minutos finales de un encuentro sin opciones de competir e incluso de ganar, pero ayer se quedó atascado durante una segunda parte de exhibición y poderío de un Burgos crecido y convencido de poder estar por fin en la ACB; otra cosa dirán los despachos. A estas alturas de la temporada lo que hay en juego en cada partido es mucho. Se acabaron los finales sorpresa y las victorias contra pronóstico. El Araberri hizo su trabajo en la primera vuelta de Liga y ahora debe disfrutar de lo que queda, aunque derrotas como esta duelan en el orgullo de los jugadores.

La propuesta del Burgos sorprendió a los locales, con una velocidad más, ataques de apenas 15 segundos y un acierto elevado con sus máximos artilleros acertados, con dos triples consecutivos de Brine y Álex López que abrían ya la primera diferencia (2-8 en el primer minuto y medio). Arrugado en su defensa, el Sáenz Horeca no fue capaz de parar el juego interior de Huskic y Vega, que siempre fueron superiores para marcar la mayor diferencia (12-24). Los vitorianos cometían su primera falta en el minuto 9, significativo de la diferencia de intensidades. Dedovic y Berhanemeskel encontraban solución desde el triple a las dificultades de su equipo para acortar en un mal primer cuarto (19-27).

Defensa en zona

Arturo Álvarez, que cumplía su partido 100 en LEB Oro, propuso una defensa en zona que tantas veces le ha dado resultado y que, de nuevo, fue efectiva. De esa manera, el Burgos encontró más dificultades para asaltar el aro rival, mientras el Araberri empezaba a sentirse más cómodo en la anticipación y robo para protagonizar algún contraataque con Hearst como protagonista. Desde el control, con Óscar Alvarado asistiendo, con alguna acción defensiva de mérito del inglés Gilchrist y dos triples de Berhanemeskel y Dedovic, los locales entraban en el partido, mientras Barrera era el referente ofensivo en acciones individuales que sostuvieron al Burgos (35-39 al descanso).

Parecía que los pupilos de Álvarez habían tomado el pulso y que eran capaces de competir. En un tercer cuarto trabado, donde las defensas en zona de ambas escuadras anularon los ataques, el Burgos supo atacar mejor esta situación buscando a su pívot Huskic (18 puntos y 28 de valoración) para destrozar la zona del Araberri. En un abrir y cerrar de ojos, un parcial 0-12 agrandaba la diferencia, que ponía muy cuesta arriba las opciones alavesas. Con Hearst y Berhanemeskel muy vigilados y sin demasiados recursos ofensivos, el parcial de 12-27 del tercer cuarto fue definitivo para un Burgos que, con otra velocidad, empezó a ser el dueño.

Steinarsson y Álex Lopez impusieron su ley desde la dirección, haciendo jugar a sus compañeros con fluidez, en una rotación amplia que funcionó perfectamente. No hubo reacción local, sobrepasados por la inmensa superioridad y el acierto triple que ya en el último cuarto fue un deleite para el más de un centenar de aficionados burgaleses que se desplazó a Vitoria. La máxima ventaja se fue a los 29 puntos (50-79) en un tramo final donde los de Diego Epifanio levantaron el pie del acelerador, lo que permitió maquillar algo el marcador.

Sin opción de competir, el Araberri se desvaneció, asumiendo una clara derrota ante un Burgos que se postula, por baloncesto y calidad de plantilla, a ser firme candidato a otro ascenso más a la Liga ACB.

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