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baloncesto

El Sáenz Horeca cede tras el descanso

El ala-pívot Nikola Cvetinovic entra a canasta.
El ala-pívot Nikola Cvetinovic entra a canasta. / Jesús Andrade
  • El Araberri ha mostrado este domingo dos caras bien diferentes en Mallorca; de un juego brillante y equilibrado, a mostrarse desarmado por un rival crecido

El Sáenz Horeca Araberri ha mostrado este domingo dos caras bien diferentes en Mallorca. De un juego brillante y equilibrado, con buena circulación de balón y criterio, a una segunda parte donde, desarmado por un rival crecido y con más fe, ha intentado con más corazón que cabeza, fruto de la falta de gasolina, igualar un partido que se le ha escapado en el tercer período. La escuadra mallorquina se ha presentado con la baja de Mikel Uriz, pero la experiencia de Bivia ha sido determinante, sobre todo, en los momentos calientes del partido.

El inicio dubitativo de los locales ha sido aprovechado por un Araberri que, con Alvarado en la dirección, ha buscado un sentido más coral a su juego estático, tanto en el poste bajo con Rowley como en tiros exteriores liberados con un entonado Hearst. El Mallorca también ha buscado la pintura con Dos Santos como referente. Con mejores porcentajes en la media distancia y sin abusar del triple, aunque sin ser dueño del rebote, el primer cuarto se ha cerrado con igualdad máxima (19-19) y demasiada cautela entre ambos equipos.

El paso más del Araberri, intentando desgastar a Bivia y anulando líneas de pase con robos, ha provocado que los de Álvarez pudieran correr en transiciones rápidas. Necesitaba algo más de chispa la escuadra alavesa, que la ha encontrado con Berhanemeskel en plena ebullición anotadora -11 puntos en el cuarto- y las apariciones del griego Papantoniou. Mockford a base de triples ha contenido los mejores minutos de los visitantes, que han manejado una renta máxima de seis puntos para irse al descanso por delante (33-38).

Pero el Mallorca, con más rotación en su banquillo y jugadores desequilibrantes, ha regresado a la pista para cambiar radicalmente el rumbo. Ha ajustado la defensa en zona para anular una de las vías de peligro del Araberri y ha hecho daño en la pintura, donde ha visto debilidad en la escuadra naranja. La presencia del gigante Serrano ha sido determinante. No solo por los 12 puntos que ha sumado, sino por su presencia e intimidación que ha acabado por desesperar los ataques alaveses. Tres triples consecutivos de los locales y un parcial 11-0 han abierto un nuevo partido (44-40). Ha intentado poner orden el técnico asturiano recurriendo al temple de Alvarado, el mejor del cuadro alavés, inteligente a la hora de asistir y buscar hueco en la armada defensa local.

Reacción insuficiente

El Araberri ha perdido consistencia en su juego y efectividad, con solo 12 puntos en el tercer cuarto. Medori y Serrano, actores secundarios, se han convertido en una pesadilla en posiciones interiores. Con ellos, su equipo ha estirado la renta a los doce, mientras el Araberri ha tardado algo más de tres minutos en sumar sus primeros dos puntos del cuarto, desde el tiro libre.

Con todo en contra y el cansancio acumulado en las piernas por la falta de rotación, ante las bajas de Durchev y Markel López, el equipo ha tirado de corazón y empuje. Lo ha logrado tras varias buenas defensas en zona y reboteando con fe, para devolver un parcial 0-11 y meterse en partido (62-61) a falta de tres minutos. Pero el esfuerzo ha pasado factura, el Mallorca ha penalizado los errores y un brillante Bivia ha rematado la faena para sumar una victoria merecida y trabajada en su segunda parte.

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