El Correo

El poeta de la contracultura

El poeta de la contracultura
  • El cantautor Leonard Cohen ve premiada su carrera artística con el Príncipe de Asturias de las Letras

Dicen de Leonard Cohen que si no hubiera grabado más discos después de 'Songs of Leonard Cohen' (1967) también estaría en la historia de la música. Como Sex Pistols y su 'Never Mind the Bollocks, Here's the Sex Pistols'. Su primer disco fue tardío (el canadiense tenía 33 años), pero acoge algunas de las canciones más importantes de su carrera como 'Suzanne', 'Sisters of Mercy, 'Hey, That's No Way to Say Goodbye' o 'So Long, Marianne'. Poemas musicados de este cantautor, novelista, monje budista y amante de la obra de Federico García Lorca que fue premiado con el Príncipe de Asturias de las Letras en el año 2011.

El jurado presidido por el exdirector de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, quiso reconocer «una obra literaria que ha influido en tres generaciones de todo el mundo». Asimismo, el acta reconoció «un imaginario sentimental en que la poesía y la música se funden en un valor inalterable». Montrealés, judío y de ascendencia lituana, la vida del joven Cohen cambió cuando apenas tenía quince años. Cuando entró en una tienda de libros de segunda mano, le llamó la atención un ejemplar de un poeta granadino llamado Federico García Lorca. En ese momento decidió dedicarse a la literatura. Dos años más tarde ingresaba en la Universidad McGill de Montreal y en 1956 publicaba su primer poemario ('Comparemos mitologías'). A este primer libro le siguió 'La caja de especias de la Tierra' (1961), que le metió en el círculo de poetas canadienses. Después llegaron 'Flores para Hitler', escrito en la isla griega de Hydra, y sus dos únicas novelas: 'El juego favorito' (1963) y 'Hermosos perdedores' (1966).

Lorca y 'Hallelujah'

Pero los libros no le daban fama y fortuna «Yo voy a ser el Bob Dylan de Canadá», afirmó en una ocasión. Dicho y hecho. Cogió el petate y cruzó la frontera para labrarse una carrera musical en el circuito folk estadounidense. Su nombre empezó a sonar en 1966 cuando Judy Collins comenzó a cantar 'Suzanne' con letra de Cohen. El éxito hizo que John H. Hammond lo fichara para Columbia y publicara su primer disco 'Songs of Leonard Cohen'.

Tras otra temporada en Grecia, Cohen publicó 'Songs from a Room' (1969), 'Songs of Love and Hate' (1971), 'New Skin for the Old Ceremony' (1974), 'Death of a Ladies' Man' (1977) y 'Recent Songs' (1979), donde sigue jugando con los tres vértices fundamentales: el amor, la pareja y la religión. También sigue publicando libros de poesía: 'The Energy of Slaves (1972) y 'Death of a Lady's Man' (1978). En 1984 saca a la venta uno de sus discos más espirituales: 'Various Positions'. Columbia rechaza lanzarlo en Estados Unidos por raro. Sin embargo, una de las canciones, el valls 'Hallelujah', se convertiría en uno de los himnos coheniano y en una de las canciones más versionadas. John Cale hizo una espectacular versión para 'Basquiat', película de Julian Schnabel; la de Jeff Buckley aparece en 'Shrek' y Bob Dylan o Sheryl Crow la han interpretado en directo.

Con 'I'm your man' (1988), Cohen da un giro a su forma de grabar. Usa más sintetizadores y zanja su deuda musical con Lorca. La personal ya la había saldado llamando a su hija con el apellido del granadino. Adapta 'Pequeño vals vienés' del poeta granadino, que la convierte en 'Take the waltz'. Gracias a esta versión y a la intervención del poeta Alberto Manzano, autor de varios libros sobre el trovador canadiense, conoció a Enrique Morente. El cantaor y Lagartija Nick homenajearían a los poetas de las dos orillas en el asombroso 'Omega', donde revolucionaron el mundo del flamenco con temas como 'First we take Manhattan'. También Ana Belén hizo su versión de 'Pequeño vals vienés' en 'Lorquiana'.

Seis años más tarde, Cohen se retira a un monasterio budista, del que no saldría en cinco años y se convertiría en monje budista zen, llamado Jikan Dharma. Tras su salida, publica otros dos discos 'Ten New Songs' (2001) y 'Dear Heather' (2004) y un libro de poemas ('Book of Longing') que Philip Glass musicaliza. Entre medias, el canadiense había denunciado a su agente por llevarse cinco millones de dólares. En marzo de 2006, la representante fue condenada, pero se dio a la fuga y Cohen no vio ni un centavo. Hace tres años, con 74 años, celebró sus cuatro décadas de músico con una gira mundial. Ofreció 84 conciertos, vendió 700.000 entradas y estuvo acompañado en el escenario por su inseparable sombrero y por las guitarras y la bandurria del aragonés Javier Mas.

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