La imborrable huella de ‘Zeras’

El homenaje de Álava y Vitoria a su hijo predilecto. /J. Andrade y H. Madariaga
El homenaje de Álava y Vitoria a su hijo predilecto. / J. Andrade y H. Madariaga

Emotivo homenaje a Alberto Zerain a los cuatro meses y medio de fallecer en el Nanga Parbat

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Más de cuatro meses sin Alberto, sin ‘Zeras’. Los más cercanos, amigos, familia, cuentan cada día. Porque aún el recuerdo y el dolor están en un proceso de duelo. Pero la ausencia no significa olvido. A lo largo de la intensa vida de Alberto Zerain, si algo dejó fue una huella imborrable, marcada por una personalidad arrolladora. Poner a todos de acuerdo es algo que muy pocos lo consiguen, salvo personas con duende, el mismo que hizo de Zerain un hombre íntegro, solidario, generoso, un alma libre que murió buscando un sueño, el más difícil todavía en la complicada Arista Mazeno del Nanga Parbat.

Nunca un homenaje ‘post morten’ tuvo tanta vida como el de anoche en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria. Alrededor de un millar de personas quiso compartir un puñado de recuerdos, emociones y experiencias. Las lecciones en vida de Zerain siguen vigentes. Un hombre con tantos valores, con tanto amor solo podía recibir lo mismo. Y así, entre tantos amigos, conocidos y familiares, en el escenario de la abarrotada sala María de Maeztu y con luz tenue, sonaron los primeros compases de una txalaparta. El mejor recibimiento a un embajador de la cultura y lengua vascas.

Bajo una enorme pantalla con una enorme fotografía de Zerain en estado puro, el escenario se fue llenando de palabras, recuerdos, anécdotas. Los discursos institucionales, con el consejero de Cultura y Política Lingüísitica, Bingen Zupiria, abriendo el turno y recordándonos pasajes del libro escrito por Zerain en 2003 ‘Andanzas por la cordillera’, donde el montañero vitoriano decía: «Dios quiera que las montañas sigan guardando esta paz y esta armonía que las caracteriza». Zupiria, emocionado, aseguró que «Alberto vive entre nosotros y lo hará para siempre». En la montaña, en sus vivencias, en la música, en bertsos escritos por amigos que nos relataron el trágico suceso en el Nanga Parbat. Versos de muerte y de vida. «Alberto, que la montaña te acoja tal y como mereces», recitó un emocionado Alberto Martínez.

Hijo Predilecto de Vitoria

Más palabras. Las del diputado general de Álava, Ramiro González, que destacó los valores de «este gran alavés. Solidario, desprendido y valiente». Por esas razones y muchas más, la concesión de la Placa de Reconocimiento que entrega la institución foral a personajes alaveses distinguidos. Y también de aquella figura de San Prudencio que Zerain se llevó al Everest y que descansaba en los últimos años en el Santuario de Oro. Ejemplo de la intensidad con la que vivió cada instante como si fuera el último.

Un documental elaborado por el periodista Iñaki Makazaga envolvió la atmósfera de su esencia más salvaje. A través de la voz de sus amigos y compañeros de cordada sentimos más de cerca a Alberto. «Una gran persona siempre dispuesta a ayudar», comentó Álex Txikon. «Un transportista con una gran pasión que era la montaña», añadió Aitor Las Hayas. «Como un hermano para mí. Será un hito en el alpinismo mundial», expresó un compungido Josu Alcaraz. «Murió haciendo lo que más amaba. No es una mala forma de morir», reflexionó Juan Vallejo. Juanito Oiarzabal, Álex Txikon, Iñaki Agirre, la fotógrafa que le acompañó al Everest en el año 2000 Gemma Arrugaeta también aportaron su vivencia. Y sus hijos Andoni y Jon, que destacaron de su padre «los valores, su humildad y su capacidad de trabajo que tenía. Es un reto continuar con su legado».

A la gala no le faltó el momento distendido con el humor de Humberto Gutiérrez y una cariñosa parodia de Juanito Oiarzabal, quien tuvo unas palabras emocionadas para quien fue su compañero en el proyecto 2x14x8.000. «Gracias Alberto por todo lo que hiciste por mí. Allí donde te encuentres, guíanos a todos en las montañas». Grande en todas sus facetas personales, como amigo, padre, compañero e hijo.

Desde el 1 de julio y por unanimidad de la Corporación municipal fue designado Hijo Predilecto de Vitoria-Gasteiz «por su amor al deporte, su compromiso con la naturaleza, la cultura vasca y el euskera y por su humanidad, solidaridad y compañerismo», explicó el alcalde. Gorka Urtaran hizo entrega del galardón a su viuda Patricia Prevost. «Le echamos de menos. No está, pero en nuestros corazones está», confesó la mujer rodeada de sus hijos y de la familia del propio Alberto con la matriarca Josefina aguantando el tipo. El tiempo cura heridas, pero también agrandará la leyenda de uno de los más grandes, uno de los nuestros. En el Cielo y la Tierra.

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