Vitoria reforzará los urbanos a Zabalgana tras descartar que el ‘bus exprés’ entre en el barrio

Parada de un autobús en la Avenida de Zabalgana. /Igor Aizpuru
Parada de un autobús en la Avenida de Zabalgana. / Igor Aizpuru

El Ayuntamiento encarga un informe con un mayor número de paradas y frecuencias más cortas para atender la demanda de los 26.000 residentes

SALVADOR ARROYO

El Bus Eléctrico Inteligente (BEI) no penetrará en Zabalgana, pero sus 26.000 residentes sí verán reforzado el servicio de autobuses con la prolongación de las líneas actuales, que llegarán a más puntos del barrio, y una reducción de los tiempos de espera en las paradas. Es la solución temporal que el Ayuntamiento dará a una zona a la que se pretende dotar de su propia línea de tranvía, un ramal que quedará diseñado esta legislatura -que termina en 2019- para que sea ejecutado en la siguiente. El Gabinete Urtaran explicará hoy mismo esta decisión a los responsables vecinales del populoso distrito.

El colectivo Zabalgana Batuz había reclamado con insistencia que el futuro bus eléctrico, pensado para sustituir a la línea Periférica (L2) de la compañía municipal de transporte, penetrara en su barrio, que consideran cojo en materia de movilidad. Pretendían que accediera a la Avenida de Zabalgana o al menos la zona de Borinbizkarra. Los técnicos han descartado ambas opciones.

El ‘no’ se justifica en que el proyecto está muy avanzado y en que la apertura del proceso de licitación es «inminente». «Cualquier modificación que se hiciera ahora conllevaría parar los tiempos y obligaría a reajustar todas las afecciones al espacio público, al tráfico», explica el coordinador general de Urbanismo y Medio Ambiente, Álvaro Iturritxa.

Fibra óptica

El bus eléctrico será más flexible que el tranvía para cambiar de ruta, pero tampoco se puede condicionar su implantación con trazados provisionales para dar servicio a un barrio que en el futuro tendrá metro ligero, sostiene. «En todo el recorrido -explicó- se construirá un anillo de fibra óptica que permitirá conectar todas las paradas y que dará información en tiempo real de la llegada de los convoyes eléctricos, retrasos, servicios complementarios o tramos afectados por obras o accidente. Un ‘cerebro’ artificial que no permite soluciones provisionales», apunta.

Esta red de transmisión de datos también es clave en lo relativo al componente «experimental» ligado al proyecto del BEI. Permitirá confrontar las cifras de consumos de energía, de emisiones, de ruido y sonoridad y compararlos con lo que se recogen ahora en la línea convencional por el mismo trazado. Una visión de dos modelos (actual y futuro) que «interesa explotar y comparar sin distorsiones».

Con todo, el Ayuntamiento admite que existen carencias en el transporte público de Zabalgana. El alcalde, Gorka Urtaran, ha encomendado a Tuvisa un informe que concrete el modo en el que éste dará mayor cobertura al barrio. El BEI con sus trece unidades eléctricas va a liberar hasta once vehículos convencionales para atender refuerzos y ampliaciones de frecuencias en otras rutas. Y Zabalgana se beneficiará directamente de ello. La fórmula quedará garantizada al incorporarse a la revisión del Plan de Movilidad y Espacio Público que ya está realizando la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona.

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