En Vitoria perviven una docena de calles y monumentos con reminiscencias franquistas

La historiadora Virginia López de Maturana frente a la xcruz de Olárizu. /Iosu Onandia
La historiadora Virginia López de Maturana frente a la xcruz de Olárizu. / Iosu Onandia

En el callejero de la capital alavesa existen «al menos» nueve denominaciones relacionadas con la dictadura, dos escudos preconstitucionales y una cruz, la del monte Olárizu

Sergio Eguía
SERGIO EGUÍA

Una docena de calles y emblemas recuerdan en Vitoria el régimen franquista. La mayoría pasan inadvertidas a los ciudadanos, que no relacionan los nombres con la dictadura. Pero eso no quita para que la relación exista. De igual manera, en la provincia hay un buen puñado de símbolos que honran, cuando no ensalzan el régimen preconstitucional y la Guerra Civil.

El Consistorio vitoriano, en aplicación del Plan de Memoria histórica desarrollado junto a la plataforma vasca contra los crímenes del franquismo y la historiadora Virginia López de Maturana, se ha propuesto señalizar aquellos lugares relacionados con la época franquista durante los próximos meses y, antes de fin de año, colocar monolitos explicativos y crear un censo de víctimas de la ciudad.

El 2012, Virginia López de Maturana junto a su colaga Aitor González de Langarica elaboró para la dirección general de Derechos Humanos del Gobierno vasco el 'Catálogo de símbolos y monumentos públicos existentes en Euskadi que supongan una exaltación de la guerra civil y de la dictadura'. Se trata del documento que identifica los lugares sobre los que una comisión técnica debía haber elaborado ya las recomendaciones para que luego el Parlamento vasco decida si estos símbolos deben desaparecer, cambiar de nombre o sencillamente desposeerlos de la carga simbólica de la que se les dotó durante la guerra civil y el franquismo. Poco, o nada, han hecho los políticos en este sentido desde entonces.

Ese catálogo es la base en la que se apoya el Ayuntamiento en su labor de contextualizacón. Pero, ¿cuáles son esos puntos?

Un ejemplo. La plaza de España de Vitoria. «El nombre, obviamente, no tiene nada de franquista. España es un término completamente neutro», explica López de Maturana. «Sin embargo, en 1936, al tomarse la decisión de llamar así a la anterior plaza de la República, el grupo de ciudadanos que propuso el nombre los justificó como "un homenaje a nuestra España tan ultrajada"».

«No obstante, en este documento nosotros no damos ninguna recomendación», puntualiza González de Langarica. «La finalidad del mismo es sacar a la luz cuál es el origen de estos símbolos y como, en algunos casos, la dictadura fagocitó los términos en interés propio», añade . Todas los nombres, hasta los de las vías bautizadas en los últimos años, esconden un significado y lo importante es ver ese origen, no si la palabra es adecuada o no.

Otro ejemplo. La Paz. La céntrica arteria vitoriana ni aparece en el catálogo de términos ni supone exaltación alguna. En cambio, «en Barakaldo y en Portugalete hemos encontrado dos barrios que se llaman La Paz y que sí recogemos. Sus nombres se deben a los '25 años de gloriosa paz' que disfrutaba el país gracias al caudillo».

En el callejero de la capital alavesa existen «al menos» nueve denominaciones relacionadas con la dictadura, dos escudos preconstitucionales -en la catedral nueva y en el edificio del Gobierno Civil- y una cruz, la del monte Olárizu, erigida en 1951 por la Santa Misión y en la que se recuerda, entre otros, a sacerdotes asesinados en el transcurso de la contienda, como Pedro Asúa.

Qué será de ellos, es aún una incógnita y no faltará el debate. Además, se deben tener en cuenta el carácter local de algunos nombres. ¿Ramiro de Maeztu tiene una calle por escritor, por político ultraconservador o por vitoriano? Lo mismo ocurre con los viales dedicados a alcaldes preconstitucionales.

El catálogo, más que enumerar lugares, ofrece un explicación sobre el origen de las denominaciones «y eso es lo realmente importante», puntualizan los expertos. Sacan a la luz esos detalles de los que no siempre somos conscientes. Otro ejemplo. Durante la dictadura sobrevivieron en Vitoria dos calles en recuerdo de ilustres vitorianos masones: Manuel Iradier y Los Herrán. De haberlas conocido la Falange...

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