José Antonio Garrido: «Vitoria necesita definir objetivos a largo plazo»

José Antonio Garrido, en una entrevista. / MAITE BARTOLOMÉ
José Antonio Garrido, en una entrevista. / MAITE BARTOLOMÉ

«Habría que impulsar una doctrina del capitalismo mucho más humana», sostiene el presidente de Bilbao Metrópoli 30 y exdirectivo de Iberdrola, que dará una charla hoy en Vitoria

LAURA ALZOLA VITORIA.

A José Antonio Garrido (Santander, 1940) le apasiona mirar hacia el futuro. Doctor Ingeniero Industrial, ex consejero delegado de Iberdrola y actualmente presidente de la asociación Bilbao Metropoli 30, Garrido defiende la necesidad de la reflexión estratégica que permite definir el largo plazo «tanto en el seno de la empresa, como en la familia y en todos los proyectos de la vida». En torno a este enfoque girará hoy a las 20.00 horas su conferencia en la Casa de Cultura Ignacio Aldecoa de Vitoria, dentro del Aula de Cultura de EL CORREO.

-¿Navegan las empresas sin rumbo?

-No sé si navegan sin, con poco o con mucho rumbo, pero en el actual mundo capitalista yo percibo un claro exceso de cortoplacismo en las empresas. Una falta de proyecto de empresa, entendido éste como la definición a largo plazo de los dos triángulos. Uno, el de la visión, la misión y los valores. Y dos, el de los principios, las variables clave del negocio y los objetivos. No veo esto. Creo que habría que definir una doctrina del capitalismo mucho más humana.

-¿Cuál debe ser la aportación de la compañías a la sociedad?

-Deberían crear riqueza para financiar su desarrollo y remunerar adecuadamente a los accionistas, para que los empleados tengan la mejor calidad de vida, para que los clientes obtengan el mejor producto en calidad-precio, para que los suministradores compitan en igualdad de condiciones y, en definitiva, para que la sociedad se beneficie de su acción.

-Asegura que la ciudadanía está confusa con el sistema actual.

-Sí, porque la empresa debe ser un líder social comprometido, tanto con la creación de riqueza como con su justo reparto. Así, con ese compromiso a largo plazo, consigue la legitimidad para seguir existiendo. Yo veo que falta esa reflexión en el seno de las organizaciones y que eso hace que la sociedad no crea en ellas. Una de las crisis del capitalismo actual es precisamente el enfrentamiento entre los valores de la empresa con los valores sociales.

-¿Y la Responsabilidad Social Corporativa, qué le parece?

-Es un eslogan más. En mis cincuenta años de vida profesional he escuchado muchos. Muchas veces estas iniciativas ocultan la falta de definición de un proyecto empresarial a largo plazo. Yo creo que no se piensa de aquí a veinte años. En cualquier caso, esto no ocurre sólo en las empresas, sino también con otros proyectos, como las relaciones de pareja, las familias, etc.

-O las ciudades.

-Así es. Las ciudades juegan un papel determinante en el desarrollo económico pero también social. Es fundamental que sepan hacia dónde van en temas como la educación, la sanidad o el ecosistema empresarial; que quienes saben y conocen planteen las preguntas adecuadas y no piensen únicamente en lo que ellos mismos van a vivir.

Euskadi como un «todo»

-Usted impulsa la estrategia de Bilbao. ¿Necesita Vitoria una reflexión similar?

-Vitoria tiene sus características propias. Yo no creo que falte un proyecto, pero sí que sería importante hacer una reflexión estratégica; que no un plan más. Definir una tendencia, una dirección, unos objetivos a largo plazo, de verdad. Los cambios no se pueden implementar de la noche a la mañana. La reflexión de futuro es imprescindible siempre y hay que pensar en Euskadi como un todo. También creo en que deben ser expertos quienes reflexionen sobre la esencia primero, para después abrir la reflexión progresivamente a los demás segmentos de la sociedad.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos