Vitoria cierra por completo las piscinas ante la falta de avances en la huelga de socorristas

Varias usuarias decidieron tomar el sol fuera de las instalaciones / Blanca Castillo

Decide restringir también la entrada al solárium tras otra jornada de piletas cerradas y a la espera de una segunda reunión hoy mismo

SALVADOR ARROYO/J.C BERDONCES

Ni para tomar el sol. El Ayuntamiento optó ayer por cerrar completamente el recinto de verano de Mendizorroza. Tomó esta media en el cuarto día de la huelga de socorristas, monitores, cancheros, controladores de acceso e incluso trabajadores de enfermería. Lo hizo después de abrir el recinto durante «unas dos horas» y tras invitar a las personas que ya se encontraban dentro a abandonarlo. Tampoco hoy será posible acceder a la zona de solárium, que desde el domingo venía siendo la única opción de los usuarios. El motivo, la falta de personal suficiente para «garantizar el uso seguro de las instalaciones».

En Mendizorroza se replica, en definitiva, la misma situación que ha vivido el Parque de Gamarra desde el inicio del paro. Mientras el conflicto laboral continúe enconado se permitirá solo el uso «bajo reserva» de las pistas de tenis y pádel y aunque se mantiene abierto el edificio de la pileta cubierta, no se garantiza que pueda estar disponible. Todo dependerá de si hay o no socorrista. Ayer, por ejemplo, lo hubo. Pero esa incógnita se despejará sobre la marcha.

En Mendizorroza sólo se permite el acceso a la pileta cubierta, pero no se garantiza su uso

La restricción total en Mendizorroza llegó justo el día en el que el Ayuntamiento convocaba a empresas y representantes sindicales a sentarse juntos en un intento por mediar en el conflicto. La reunión, celebrada a las 13.00 horas, resultó fallida. No contó con ningún portavoz de Aiteko y Disport, que llevan todo el peso en la asociación de empresas de actividades deportivas y lúdico-culturales de Álava. «No estuvieron las empresas con las que negociamos», explicaron desde el sindicato ELA, que junto con LAB y CC OO ostentan la representación de los trabajadores en conflicto.

Ese primer contacto fue calificado de «positivo» por la concejala de Deportes, Estíbaliz Canto, «ya que se han aclarado algunas dudas que estaban generando desconfianza». Insistió en que el Ayuntamiento «no puede negociar pero sí está en nuestras manos crear un escenario propicio al diálogo y al acuerdo». Y en ese sentido, las empresas (esta vez ya todas) y los trabajadores se han citado a una nueva reunión para hoy a las 11.30 horas.

Y todo mientras se le acumulan al Ayuntamiento las reclamaciones de los vitorianos por los cierres de instalaciones y la cancelación de servicios -ayer fueron decenas las que se entregaron al personal de control de Mendizorroza- y en el contexto de un repunte de las temperaturas. De la inestabilidad de los últimos días se camina hacia jornadas despejadas en las que se alcanzarán (e incluso superarán) los 30 grados. El malestar de los usuarios va ‘in crescendo’. Ayer, de momento, un grupo de 25 personas ya ocupó una de las escasas isletas de zona verde situadas frente a las vallas de Mendizorroza para tomar el sol en un claro acto de protesta contra la decisión del Ayuntamiento.

El primer año de mejoras

Desde la asociación de empresas del sector, que ha guardado silencio hasta ahora, se admite que el principal escollo está en la exigencia de aplicar los incrementos salariales desde este 2017. «Traba a las empresas» porque las contrataciones se realizaron en base a unos parámetros del convenio prorrogado -se persigue la renovación desde 2015 tras una sucesión de congelaciones salariales- para ajustar al máximo el precio de adjudicación que les permitió hacerse con el contrato municipal. «Hasta ahora esos procesos, más que concursos han sido subastas al mejor postor», se asume.

Las discrepancias se han ido trasladando a peticiones y contraofertas por escrito. Varios documentos cruzados en menos de un mes a los que ha tenido acceso este periódico. Evidentemente en todos ellos hay referencias explícitas a los dos elementos sustanciales del conflicto: sueldos y periodos de aplicación. Pero sólo en el último, trasladado el día 21 por la representación social, se incorpora la petición de un plus de 20 euros para compensar la disponibilidad del grupo de trabajadores de ‘refuerzo por temperatura’, como se identifica al colectivo que ha de estar de guardia ante una hipotética mayor afluencia de usuarios.

En un documento de 29 de junio, ELA, LAB y CC OO planteaban la subida de sueldo para socorristas y monitores del IPC más el 1% para este 2017 y los dos próximos años (2018 y 2019). En lo que se refiere al resto de empleados (cancheros, vigilantes y porteros) daban por aceptado la oferta de subida que los empresarios contemplaban en marzo. Pasar de los 6,22 euros brutos por hora de hoy a los 11 en 2020 en una progresividad que también arrancaría este año.

En esa primera propuesta sindical se recoge además que la jornada máxima anual para socorristas y monitores se movería en las 1.592 horas y, para el resto, se aboga por reducciones; en tres años pasarían de 1.750 horas a 1.742. También se contemplan las contraprestaciones por horas extraordinarias en jornadas festivas y no festivas.

La contraoferta de las empresas -rechazada en asamblea en la madrugada del viernes- contaba como primer año de aplicación de las mejoras 2018. Establecía jornadas de 1.596 horas para socorristas y monitores y de 1.760 en el caso del resto. Y establecía las siguientes tablas salariales: monitor deportivo, 23.953 euros anuales (15 euros la hora), socorristas, 20.722, más un 22% en festivos (13,03 euros cada hora), ATS (23.953) y porteros (15.102). Solo para estos últimos se recogía un incremento de cara a 2019 (17.518 euros brutos). «Entendimos que se habían producido avances, pero en asamblea se dijo que no, que las subidas debían aplicarse ya, y había que insistir en otras mejoras», inciden desde los sindicatos.

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