«Vitoria atrae población porque es una ciudad que ofrece oportunidades»

Unai Martín. Doctor en Sociología por la UPV/
Unai Martín. Doctor en Sociología por la UPV

Unai Martín, doctor en Sociología por la UPV, destaca que el aumento significativo de la cifra de extranjeros, en un 6%, «es síntoma de la mejoría económica que vivimos»

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

La capital alavesa ha aumentado la población durante el último año en 2.231 personas hasta alcanzar los 250.051 habitantes. En el padrón de Vitoria hay 1.383 extranjeros más y también 848 residentes de nacionalidad española. El incremento es más significativo en el colectivo de inmigrantes, en concreto de un 6%, un porcentaje que no se registraba desde 2010. Esta ciudad ahora «atrae población, nacional y extranjera, como el conjunto de Euskadi. Es una tierra que ofrece oportunidades», asegura a EL CORREO el doctor en Sociología por la UPV / EHU Unai Martín.

La situación económica «ha mejorado» con respecto a ese citado año 2010 cuando la crisis comenzaba a golpear con fuerza, aunque Euskadi la sufrió con mayor virulencia a partir de 2012. Precisamente desde entonces, y hasta 2015, el número de extranjeros en Vitoria siempre había ido a la baja, hasta que en 2016 cambió la inercia, con un aumento en la población inmigrante de 410 personas. En 2017 los indicadores económicos «han sido positivos en nuestro territorio y la gente busca empleo y mejorar sus condiciones de vida en estos lugares. Es lógico».

«La natalidad seguirá a la baja, no por la media de hijos que tiene cada mujer sino porque cada vez hay menos población joven» unai martín

A juicio de Martín «en el momento en el que Vitoria, y el País Vasco en su conjunto, deje de atraer a población extranjera, tendremos un problema y no será en absoluto un buen síntoma». Porque en los próximos años «habrá un importante número de trabajadores que dejarán de serlo, que se jubilarán, y esos puestos hay que reemplazarlos». Y según este profesor universitario «en la población actual autóctona no hay suficiente número de personas para cubrirlos si no contamos con los que pueden llegar de fuera. Hay menos jóvenes».

Este desequilibrio resultará imposible corregir -en el plano laboral-, si no fuera por la contribución de los inmigrantes, porque entrando ya en cuestiones demográficas «ni la mejor política para fomentar la natalidad conseguiría ya igualar la balanza». Unai Martín se refiere ahora a la diferencia entre nacimientos y defunciones, ese saldo vegetativo que en Vitoria fue durante 2017 de sólo 235 personas después de un año en el que la cifra de fallecidos fue la más alta en lo que va de siglo (2.041 en total) y los nacimientos otra vez cayeron por cuarto ejercicio consecutivo (2.276).

Se envejece mejor

Eso sí, este sociólogo tampoco quiere hablar de un problema demográfico a pesar de que las administraciones públicas sí inciden durante los últimos tiempos en su preocupación por la escasez de nacimientos. «Este tipo de situaciones, como la que se da en Vitoria, yo la trataría con normalidad, porque también ya hay menos mortalidad o la gente, al menos, fallece mucho más tarde», asegura Martín, también experto en demografía e investigador dentro de la UPV / EHU.

De hecho, en la capital alavesa residen 88 personas centenarias y entre ellos hay un hombre con 11 años, el de más edad según la estadística de la Unidad del Padrón a 1 de enero de 2018. «La gente cada vez llega en mejores condiciones de salud a edades avanzadas; ya no sólo a partir de los 65 o 70 como hace unas décadas, que serían los 55 o 60 de 1990, sino a partir incluso de los 80», sostiene. En este sentido, casi un 6,5% de la población vitoriana está por encima de esos ochenta años.

En cambio, sí supone un motivo de preocupación, en opinión de Unai Martín, la escasa natalidad, «que lleva una tendencia bien diferente a la fecundidad. Porque ahora las mujeres tienen una media de 1,4 o 1,5 hijos cuando en los años noventa apenas llegaba a 0,9, que fue el índice más bajo en Euskadi». Y tampoco la pirámide actual de población invita a pensar en cambios a corto plazo «porque el número de mujeres entre 20 y 40 años es bastante menor que entre 40 y 60», por comparar dos tramos similares. Así, Vitoria tiene 30.849 féminas veintañeras y treintañeras mientras que son 38.657 las que están entre los 40 y los 60.

«Los jóvenes hoy en Euskadi son la mitad que hace 30 años», apunta el doctor en Sociología, con lo que «cuando por ejemplo los hosteleros hablan de que el ambiente nocturno ha bajado es lógico si hay menos gente joven». Pero al mismo tiempo Martín quiere huir de las tesis catastrofistas de que «vivimos una crisis demográfica». Considera que «estamos mejor que nunca, con una natalidad baja, pero una mortalidad muy baja».

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