Vitoria, en alerta por sus árboles centenarios

Estos castaños de indias centenarios ya han sido podados a conciencia para evitar riesgos. / Javier Mingueza

Un informe que pide eliminar 66 de los 133 ejemplares en estado grave confirma los peores temores: hay que planificar la sustitución de las arboledas singulares

FRANCISCO GÓNGORA

Para un plátano de sombra 120 años puede ser una edad madura si está en el monte, pero es extraordinariamente longeva si crece entre el asfalto y la acera. Los 65 ejemplares de esta variedad que se alinean en perfecta formación en el paseo de La Senda vitoriano, conocido como el ‘salón’ y uno de los espacios más emblemáticos de la ‘Green Capital’, superan los 40 metros de altura y sus troncos rondan los tres metros de circunferencia. Pasear bajo esa envoltura vegetal monumental es una sensación única.

Sin embargo, el Ayuntamiento de Vitoria acaba de prohibir la colocación del tradicional mercadillo artesano de fiestas y avisa de que cada vez que se produzca un vendaval impedirá el paseo tradicional por esta bóveda verde. La razón es que en ciertas circunstancias puede haber riesgo de derrumbe. Ya ocurrió el 4 de febrero cuando rachas de viento de hasta 123 kilómetros por hora tumbaron parte de un plátano sobre la antigua discoteca Cool. La preocupación ya venía de antes, al constatar que cada año eran más los árboles retirados de las calles y de los parques. Las tormentas han abatido 140 en la zona urbana en lo que va de año, una cifra significativa, y en los primeros cuatro meses de 2017 se talaron 432, las mismas cifras que en todo 2016.

Vitoria tiene una especial relación con los árboles urbanos, esos que dan ese verdor característico y oxigenan la trama de sus calles. Son 112.000, uno por cada dos habitantes, entre alineados y libres en las zonas verdes; y los mejores aliados para conseguir, por ejemplo, estar entre las ciudades donde se respira mejor u obtener el premio ‘Green Capital’.

La ordenanza de protección del arbolado urbano suma hasta 29 funciones o valores que suministran estos seres vivos a la ciudad, desde reducir el efecto de isla de calor o el ruido ambiental hasta favorecer la salud de los vecinos. Bilbao, por ejemplo, solo tiene 34.000 y a Valencia le triplicamos en volumen.

En junio de 2016 la muerte de un militar en Madrid al caerle una rama de 400 kilos en el Retiro cuando jugaba con sus hijos encendió las alarmas en todas las ciudades españolas. Recientemente, una niña resultó herida en Murcia al derrumbarse un ficus monumental.

Cada ejemplar, una ficha

La preocupación por una buena gestión del arbolado urbano no es de hoy. El Servicio de Información Geográfica municipal tiene fichas de cada uno de los ejemplares que pueblan las calles. A los datos habituales de especie, tamaño o estado fitosanitario, se ha añadido la valoración de riesgo. Los técnicos del servicio de Parques y Jardines evalúan constantemente la salud de los ejemplares. «Pero Vitoria se enfrenta a un nuevo fenómeno, fruto de la ley biológica: tiene plantas centenarias y comienza a tener muchas añosas, de 40, 50 ó 60 años de la época de la construcción de los nuevos barrios de mediados del siglo XX. Las canalizaciones, las podas, la contaminación, van mermando su resistencia. Si cortas una raíz puedes provocar un daño irreparable», señalan fuentes del Departamento de Medio Ambiente y Espacio Natural.

Poda de ramas y los 11 árboles analizados en La Senda están mal estado. / Javier Mingueza

Lo que sucede con el conjunto de la masa arbórea se vuelve más preocupante con los centenarios, situados en parques como La Senda, Prado o La Florida. El reciente informe elaborado por empresas especializadas pone la lupa en ellos y ha concluido que, de los 133 ejemplares antiguos que aparentaban estar mal, 66 deberían ser eliminados, la mitad. Sólo 12 se podrían conservar tal y como están y al resto habría que aplicarles un «rebaje drástico de copas», es decir, podarlos hasta dejarlos en el esqueleto para evitar el temido efecto vela, que puede tumbarlos cuando el viento sopla con fuerza. Ya se ven así algunos castaños y fresnos de La Florida. Los vitorianos se van a tener que acostumbrar a este nuevo paisaje.

Afortunadamente, según fuentes del departamento, los árboles singulares de La Florida como el haya de hoja de helecho, el nogal negro americano o el tulipífero de Virginia tienen un seguimiento personalizado, igual que el cedro del Líbano por su monumentalidad. El mayor problema se concentra en los plátanos de sombra de La Senda -los 11 árboles analizados se encuentran en mal estado-. Para Marta Villota, ingeniera de montes y paisajista «este conjunto es insustituible. Si hay que actuar por el riesgo que se procure salvar al mayor número posible», subraya esta especialista que ha estudiado los árboless viejos alaveses.

Incumplimientos

«Tenemos un problema. Hay que sustituir esa cantidad importante de plantas centenarias pero no podemos dejar una calva. Creo que se han cometido errores como no cumplir las ordenanzas municipales en el caso de proteger las raíces. Se ha abusado de las canalizaciones sin tener cuidado. También se ha podado en primavera, como en el caso de Sansomendi, cuando no está permitido y en ocasiones no se ha informado», critica Andrés Illana, de Ekologistak Martxan, que da voz a un colectivo importante de la ciudad, vecinos que ponen el grito en el cielo cada vez que se tala un ejemplar.

Illana tranquiliza a los más radicales. «Cualquiera puede entender que un árbol enfermo o añoso es un peligro latente. El riesgo es real, especialmente en aquellos lugares por donde pasa más gente como La Senda. No somos talibanes. Pero es imprescindible mucha transparencia, mucha explicación de por qué se actúa», agrega.

Las nuevas tecnologías como el sistema QTRA de cuantificación de riesgos de los árboles van a facilitar la toma de decisiones en la nueva etapa de transición en la que entra Vitoria.

En su contexto

112.000
árboles urbanos, 60.000 en alcorques y 52.000 en zonas verdes, conforman la nómina vitoriana, una inmensa mancha verde que actúa como reguladora de la temperatura y de la mejora del aire de la ciudad. Sin ellos, vivir en Vitoria sería insufrible. No se cuentan los ejemplares del Anillo Verde. Retirar la mitad
10.467
son los castaños de indias que se cuentan en el casco urbano. Es la especie más abundante seguida de los plátanos de sombra (7.181), los tilos de hoja ancha(7.033), los ciruelos de hoja púrpura (5.315) y los fresnos norteños (4.813).
Plan de renovación

Un convenio con Neiker-Arkaute permitirá llevar a cabo de forma racional (sin matarrasas) un proyecto de sustitución progresiva en dos décadas de los árboles centenarios.

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