Villadelprat, gran ausente en el juicio del 'caso Hiriko' porque «no se le ha podido localizar»

Villadelprat junto al F1 de Epsilon que fue vendido a Hiriko./Eduardo Argote
Villadelprat junto al F1 de Epsilon que fue vendido a Hiriko. / Eduardo Argote

El impulsor del bólido de Epsilon estaba citado en calidad de testigo en el proceso mercantil que se sigue por el fallido proyecto de vehículo eléctrico, que dilapidó más de 18 millones de euros de subvenciones públicas

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYO

Su testimonio era el más esperado. Pero no se ha producido. Ni tan siquiera se le ha podido citar. Joan Villadelprat, que comandó la parte técnica del fallido proyecto de Fórmula 1 Epsilon, tenía que declarar este viernes en calidad de testigo en el juicio que se sigue en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Vitoria por el conocido como 'caso Hiriko', el segundo proyecto automovilístico que contó con respaldo del PNV y que dilapidó 18 millones de euros de dinero público del Estado y del Gobierno vasco, quedándose en un puñado de patentes y un simple prototipo no operativo.

Villadelprat debía aportar en esta vista detalles sobre el proceso que se siguió en la compra del bólido que acabó en las instalaciones de Alas, sede de Afypaida, la sociedad que se encargó de promover el Hiriko. «No lo hemos conseguido localizar», justificó la titular del juzgado minutos antes de arrancar la sesión. Se insistirá, añadió posteriormente, porque «esa declaración no ha sido debidamente cumplimentada».

Villadelprat, que ya fue condenado en la instancia mercantil a una multa de 900.000 euros y tres años de inhabilitación por la quiebra de Epsilon, la primera ensoñación automovilística del Gobierno de Juan José Ibarretxe, se encontraba, al parecer, en paradero desconocido. Su nombre abría la lista de los once testigos que estaban llamados a prestar declaración en la mañana de este viernes en el Palacio de Justicia de Vitoria. La lista la cerraba el exdirectivo de Mercedes, Armando José De Sousa Gaspar, que tiene previsto testificar desde Alemania mediante videoconferencia. Tampoco hay fecha establecida para que responda a las preguntas de la Fiscalía, la Abogacía del Estado y la Administración concursal en relación a la quiebra de Afypaida. El juicio que se sigue en Vitoria debe determinar si esa quiebra fue o no culposa.

Denokin

Finalmente, han sido siete las personas que han prestado declaración en la sala 1. En su mayoría, empleados de Denokin, la sociedad que coordinó la investigación del desarrollo del Hiriko y que canalizó la cesión del prototipo primigenio del biplaza eléctrico por parte del Instituto Tecnológico de Massachusets (MIT). Durante la vista, que se ha prolongado algo menos de dos horas, hubo ciertas contradicciones en relación a si la adquisición del otro prototipo, el que llegó a competir en las 24 horas de Le Mans, fue o no útil para la investigación del desarrollo del coche eléctrico. Se llegaron a pagar por él más de 600.000 euros justo cuando vencía un contrato de cesión gratuita de un año.

La jueza ha llegado a reprochar a los letrados de la acusación el hecho de que se citase a algunos testigos que apenas si llegaron a responder a dos preguntas y que revelaban no tener vinculación directa con la sociedad o si la tenían era muy endeble, muy tangencial. Afypaida se declaró en quiebra en 2015, pese a que carecía de liquidez desde al menos 2013.

En este juicio, la Fiscalía reclama que se declare 'culpable' esa quiebra y se condene a sus cuatro socios (el empresario de la órbita del PNV Jesús Echave, el ex concejal del PNV en Vitoria, Iñigo Antia y los también empresarios José Luis Bengochea y Fernando Achaerandio) a diez años de inhabilitación y que ellos y otras 15 empresas vinculadas al proyecto devuelvan de forma subsidiaria 15,7 millones de ayudas públicas. Una cifra que la Abogacía del Estado eleva a 18,9 millones.

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