Verónica Moro: «La paga enseña a los niños a gestionarse y aporta valores»

Verónica Moro: «La paga enseña a los niños a gestionarse y aporta valores»
J. Andrade

La economista y educadora, que reside en Vitoria, anima a inculcar a los chavales una cultura económica desde pequeños como «una herramienta de futuro»

Judith Romero
JUDITH ROMERO

No dar a los niños lo que quieren cada vez que lo piden de manera automática les ayudará a ser mejores gestores y a administrar su dinero en el futuro. Así lo defiende la educadora financiera y economista Verónica Moro (Buenos Aires, 1971) quien, además de trabajar como asesora fiscal y contable, forma parte del proyecto educativo El Recetario Financiero. Residente en Vitoria, es la responsable de esta iniciativa en Euskadi y asesora a padres alaveses sobre estas cuestiones.

– ¿Hay que hablar de dinero con los niños?

– Sí, es necesario, y también que vean cómo lo gestionamos porque somos un ejemplo para ellos, pero es algo que en ocasiones resulta incómodo a los adultos. Nos cuesta hacerlo porque es un tema que siempre ha sido tabú. Sin embargo, los niños y los adolescentes deberían aprender a usar el dinero porque es algo que nos rodea y la paga es una herramienta para conseguirlo.

– ¿Debemos darles la paga?

– La paga sirve para trasladar buenos hábitos de consumo. Cuanto más natural sea nuestra relación con el dinero mejor lo administrarán. Es la primera experiencia de un niño en este sentido, le enseña a gestionarlo y le aporta valores. Pero a la paga hay que ponerle normas. Los niños deben saber que este es el motivo por el que la reciben y es fundamental determinar a qué gastos harán frente. Por ejemplo, si van a comprar los cromos con la paga, debemos ser consecuentes con ello hasta el final.

– ¿Qué cantidad de dinero conviene dar a los niños?

– Está estrictamente relacionada con los gastos de los que queramos que se hagan cargo. Pero además conviene darles un 20% más de esta cantidad para que les quede algo para ahorrar, destinar a fines solidarios o invertir cuando sean más mayores.

– Otra de las cuestiones que más dudas suscita es la frecuencia.

– Hay que empezar semana a semana. Cuando empiecen a tener costumbre y a saber cómo manejar el dinero, la paga puede darse cada dos semanas, y lo ideal es terminar dándola de forma mensual, como si de un sueldo se tratara.

Sobre los «8 o 10 años»

– En algunas familias la paga comienza en la adolescencia, ¿pero cuál es la mejor edad para empezar?

– El mejor momento es cuando los niños tienen entre los 8 y los 10 años porque ya saben sumar y restar bien el dinero. Pero desde mi punto de vista, conviene planteárselo cuando empecemos a escuchar frases como «¿Me lo compras, ama?». Es a los tres o cuatro años cuando comprenden que pueden intercambiar el dinero para conseguir juguetes.

– ¿Manejar dinero no les encamina al consumismo?

– Les educamos en cuestiones como las drogas, el deporte o la cultura pero dejamos el dinero de lado, lo que provoca que, cuando entran a un centro comercial, no tengan herramientas para analizar qué necesitan, qué es un gasto innecesario y qué puede ocurrir con su dinero. Desean todo lo que tienen sus amigos o ven en televisión. Si les enseñamos que el dinero es un recurso limitado en la familia aprenderán a cuidarlo, el valor del esfuerzo y la diferencia entre necesidad y deseo.

– ¿Hasta cuándo se debe dar la paga? Los adolescentes, por ejemplo, ya están capacitados para hacer pequeños trabajos.

– Se les puede seguir dando la paga, pero hay que dejarles muy claro que nunca va a ser una obligación. Es decir, en el momento en que los padres consideren que no es necesaria o no es el momento de darla, deberán aceptarlo. La paga tampoco debe ser una recompensa, porque no queremos que nuestros hijos sólo se porten bien o estudien si reciben dinero a cambio. Nunca debemos pagarles por hacer las tareas propias de un miembro de la familia como recoger o poner la mesa. El objetivo es que ahorren, esperen y planifiquen para, por ejemplo, marcharse de vacaciones.

– ¿Deben seguir usando un cerdito los nativos digitales?

– Las monedas son el mejor formato para los más pequeños porque comprenden mejor y se fijan más en lo físico. De hecho, lo ideal es que repartan el dinero entre varios cerditos: una hucha para gastos, otra para sus ahorros, y otra para ser solidarios con los demás.

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