Vecinos de Vitoria piden correas y bozales para los perros para mejorar la convivencia

En Mariturri reclaman mayor presencia policial para vigilar que los perros lleven las medidas de seguridad exigidas./Igor Aizpuru
En Mariturri reclaman mayor presencia policial para vigilar que los perros lleven las medidas de seguridad exigidas. / Igor Aizpuru

Vecinos de Mariturri se quejan de la presencia de animales sueltos en las calles y la falta de civismo de algunos propietarios

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Las grandes campas de los barrios nuevos son un buen lugar para pasear a los perros, pero también suelen estar habitadas por familias jóvenes con hijos y, en ocasiones, la convivencia puede complicarse. Dos semanas después de que una pequeña de 11 años tuviera que recibir cinco puntos de sutura tras ser atacada por un mastín, los vecinos de Mariturri hacen balance de la situación en la zona para EL CORREO.

«Los perros peligrosos van sueltos y sin bozal, hace falta más presencia policial», protesta Naiara mientras da la merienda a sus hijos. Esta madre ha llegado a llamar al Ayuntamiento para pedirles que limpien la calle -«porque de recoger las cacas ni hablamos», apunta- y sostiene que las correas se utilizan como accesorio. «Las llevan desde que salió la nueva ordenanza por si viene la Policía, pero nunca se las ponen», lamenta.

Algunos padres admiten haber vivido momentos de tensión. «Aimar se estaba comiendo un bocata, un pastor alemán lo vio y tuvimos que echar a correr porque lo perseguía», recuerda Noelia. Pero lo que más le molesta es el estado en el que se encuentran los parques. «Las zonas verdes son de todos, pero no podemos disfrutarlas porque están llenas de heces», señala.

Jessica es una de los muchos vecinos de Mariturri que compagina pasar tiempo con su perro y con su hija. «Sirka es un poco arisca y vengo a pasearla cuando no hay otros perros, pero Azara y yo nunca hemos tenido ningún problema», indica. La niña pedalea en su bicicleta mientras el can hace sus necesidades. «Es verdad que hemos tenido que llamar la atención a algún perro en varias ocasiones y que la gente se molesta si le pides que tenga cuidado con sus mascotas, pero en general no hay problemas», valora.

Habilitar más espacios

Luis e Iratxe entienden la preocupación de otros padres, pero también reclaman espacio para los canes. «Deberían habilitarse o vallarse más zonas para que estén sin correa, estamos desaprovechando el Anillo Verde», apuntan los dueños de Odi. Para Raúl, que acostumbra a visitar el parque junto a su perra Luna y sus hijas Nahia y Jare, la clave está en el respeto y en saber cómo acercarse a los animales. Su mascota desconfía de los perros porque otro le atacó tres veces cuando se mudaron a Mariturri pero se lleva bien con los pequeños. «Los padres tienen que enseñar a los niños a caminar despacio y pedir permiso antes de acariciar a los perros detrás de la cabeza», recomienda.

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