«Si los vecinos de Salburua no quisieran el tranvía, ya habrían pedido pararlo», dice Martínez de Guereñu

«Si los vecinos de Salburua no quisieran el tranvía, ya habrían pedido pararlo», dice Martínez de Guereñu

El líder vecinal ha dejado por discrepancias internas la presidencia de Salburua Burdinbide, «donde sólo quedan defensores del ‘bus exprés’»

Nerea Pérez de Nanclares
NEREA PÉREZ DE NANCLARES

Tras siete años como presidente de la asociación vecinal Salburua Burdinbide, Ioseba Martínez de Guereñu, dejó el pasado miércoles el cargo. Lo hizo por discrepancias internas en torno a los proyectos de movilidad para el barrio. Defiende sin fisuras el tranvía frente a los que abogan en esta asociación por el ‘bus exprés’ o BEI, abanderado por EH Bildu. «Si los vecinos de Salburua no hubieran querido el tranvía, ya habrían pedido pararlo».

- ¿Cómo ha sido su primer día de expresidente?

- No doy abasto a coger llamadas y leer whatsapps. Me ha sorprendido.

- ¿Y qué le dicen?

- Esto es como cuando alguien se muere. Todos son agradecimientos y alabanzas.

- ¿Cuál fue el detonante que le hizo tomar la decisión?

- Nunca hay un único motivo. Siempre he tenido claro que no quería perpetuarme en este puesto, pero es difícil saber cuándo ha llegado el momento de dejarlo. De eso me di cuenta el viernes.

- ¿Qué ocurrió el viernes?

- En la asociación existe una corriente interna que llevaba quince días reclamando que pidiéramos un estudio de viabilidad del BEI -Bus Eléctrico Inteligente-, algo que yo no veía lógico. Eso se tenía que haber hecho hace un año, no ahora. El barrio no iba a entender que, después de defender el tranvía, solicitar que vaya hasta Juan Carlos I y lograrlo, presentar alegaciones..., se tirara todo por la borda y pidiéramos que nos presenten otra solución más barata. Entonces, veo el viernes que Miren Larrion (EH Bildu) sale pidiendo lo que yo llevaba oyendo dentro de la asociación desde hace días. Eso me abrió los ojos.

- ¿Y qué vio?

- Que falta un año para las elecciones y que venían unos meses muy duros. Pienso que una asociación de vecinos no debe entrar en batallas políticas. Como esa es mi postura y no iba a ser respetada, no me queda otra cosa que irme.

- Tras anunciar su dimisión, presentaron su renuncia otras tres personas. ¿Se queda una única voz en la junta directiva a favor del BEI que defiende EH Bildu?

- Los que se han quedado en la junta directiva, que son cinco, todos apuestan por el BEI.

- ¿Teme que le acusen de abandonar el barco cuando el barrio afronta uno de sus proyectos de más envergadura?

- Puede que me acusen de eso, pero hay veces que uno puede ayudar más fuera que dentro.

- ¿Qué quiere decir?

- Que igual mi salida puede contribuir a que más de un vecino abra los ojos y piense que porque cinco personas quieran un BRT no significa que lo quiera todo el barrio. Así que quizá mi salida pueda favorecer la llegada del tranvía.

- Su defensa al tranvía para Salburua no tiene fisuras.

- Ninguna.

- ¿Es el proyecto que quiere el barrio?

- Si no hubiera sido así, habríamos tenido desde el minuto uno a gente pidiéndonos que paráramos el tranvía y eso no ha ocurrido. No ha habido ninguna plataforma y todo el mundo que me ha parado en la calle no ha sido para criticarlo sino para proponer mejoras en el trazado. Y es lo que hemos hecho. Se percibe que el barrio lo que quiere es el tranvía.

- ¿Al bus eléctrico no le ve ninguna ventaja?

- Todo tiene su lado bueno y malo. ¿Sus ventajas? Que no tiene catenarias, más barato y más rápido de construir, pero hay algo de lo que no se habla, y es que el BEI lo gestionaría Tuvisa, un servicio del Ayuntamiento que es deficitario al que se le añadiría esta carga. Sin embargo, con el tranvía, todo su mantenimiento recae sobre Euskotren. Además, el bus tiene otra cosa mala, y es que habría que esperar al soterramiento del tren si queremos unir Salburua y Zabalgana con este transporte. Y eso todavía está muy verde. Que una asociación se postule por una hipótesis que no está clara es absurdo. Lo que tiene que hacer es solicitar algo real, tangible, que funcione y que está instalado en otros barrios donde están contentos.

- ¿Cómo se queda ahora la asociación?

- Hay que convocar una asamblea para elegir una nueva junta. Si los cinco que se han quedado se postulan y hay otros presentan candidatura habría elecciones. Pero sería algo inédito en Vitoria, porque siempre hay una sola candidatura.

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