Urtaran reabre la puerta a los toros al sacar a concurso la organización de la feria de La Blanca

Diego Urdiales durante la corrida del 5 de agosto de 2016, el último año en el que hubo feria taurina. /Iosu Onandia
Diego Urdiales durante la corrida del 5 de agosto de 2016, el último año en el que hubo feria taurina. / Iosu Onandia

El pliego mantiene que la empresa debe colocar la arena, contratar la música y ofrecer vaquillas todas las mañanas

MARÍA JOSÉ PÉREZ

Vitoria podría volver a programar toros en 2018. Después de que este año la feria taurina no se celebrara tras décadas sin faltar a su cita con los aficionados, el Gabinete Urtaran ha abierto la puerta a su regreso. El alcalde anunció en septiembre que volvería a sacar a concurso la gestión del Iradier Arena para la celebración de corridas de toros, y ayer el Boletín Oficial de Territorio Histórico de Álava (BOTHA) publicaba el pliego de licitación. El regidor ha impuesto así su criterio sobre el de la concejala de Cultura, la socialista Estíbaliz Canto, quien tras quedar desierto el concurso anterior y organizar un programa de actividades alternativas en el recinto multiusos -con una decepcionante respuesta de público- aseguró que no volvería a licitarse la feria.

La decisión del regidor peneuvista ha pesado más que la de la edil, pero esto no significa que la celebración de corridas en 2018 esté garantizada. Aunque, claro está, ahora hay posibilidades de que suceda, algo que sin sacarla a concurso hubiera resultado imposible. Para saber si alguna empresa está dispuesta a asumir la gestión, con el hándicap que supone un año de parón en una ciudad en la que progresivamente había ido descendiendo el número de seguidores en las gradas de la plaza, habrá que esperar hasta el 2 de enero. Es la fecha en la que finaliza el plazo de presentación de ofertas al concurso; los interesados sólo disponen por tanto de quince días en plenas fechas navideñas para hacer llegar su propuesta a las oficinas municipales.

La clave

Condiciones
El 2 de enero acaba el plazo de presentación de ofertas para gestionar la feria, que debe incluir tres corridas
Discrepancia política
El alcalde ha impuesto su criterio sobre el de la edil de Cultura, que se inclinó por no sacar el pliego

La duda principal reside en este momento en si algún empresario taurino considerará el pliego viable, ya que es prácticamente idéntico al preparado para la feria de las últimas fiestas de La Blanca y ese quedó desierto. Algunos gestores, como el último que ha tenido el Iradier, José Cutiño, lo calificaron entonces de inasumible. En el actual se mantienen todos los requisitos principales, como la obligación de organizar «por las tardes, al menos tres corridas de toros, de las que una podrá ser mixta o de rejoneadores», así como «tres espectáculos relacionados con el mundo del toro, espectáculos de caballos y artes afines».

Idénticas son, asimismo, las condiciones para las actividades matinales. El adjudicatario está «obligado» a realizar vaquillas por las mañanas el 25 de julio (Día del Blusa) y del 5 al 9 de agosto. Los espectáculos de este tipo, que se mantuvieron tres mañanas en las últimas fiestas fueron, precisamente, los que más público acercaron al recinto de titularidad municipal.

El mismo canon

El canon que deberá abonar la empresa adjudicataria se establece, como en la última edición, en 3.000 euros. Dado que se incluye la posibilidad de una prórroga para el año 2019, éste se revisará al alza en abril según el IPC interanual recogido en ese momento. Ese canon lleva aparejado, además, una fianza económica de 150 euros.

Sin embargo, los gastos para el gestor -al margen de la contratación de los toreros, las ganaderías, etc.- son mucho más elevados, ya que, también siguiendo el criterio del pliego anterior, la empresa debe colocar la arena y retirarla una vez concluida la feria; hacerse cargo de la dotación de enfermería (médicos, veterinarios..); contratar la banda de música -antes aportada por el Consistorio- así como los clarines, trompetas y gaiteros; o realizar el embarque, traslado, desembarque y reconocimiento de las reses, entre otras cuestiones como la obtención de permisos para la celebración de los festejos o las relativas a la limpieza y seguridad del recinto.

La diferencia más significativa entre el pliego de condiciones para la feria taurina de 2017 y la del próximo agosto reside en la desaparición del punto referido a las características de los licitadores. En el documento que acaba de publicarse se ha suprimido cuando en el anterior, al referirse a los criterios de selección o clasificación para contratar, explicaba que podrían tomar parte quienes tuvieran «como actividad económica principal la realización y gestión de espectáculos taurinos», que debían ser o haber sido «titulares, concesionarios o asesores de alguna plaza de toros de primera y/o segunda categoría». En el pliego de condiciones actual se explica que «por razón de la cuantía del valor estimado del contrato» no se exige solvencia técnica.

En su contexto

3.000€
es el canon que deberá pagar la empresa adjudicataria, según el pliego de condiciones. El precio es el mismo que el del año pasado, cuando el concurso quedó desierto. Igualmente se fija que el contrato es prorrogable por una temporada.
Un campo más abierto
El documento de condiciones para optar al concurso no limita a los licitadores esta vez. En el anterior se exigía que se dedicaran a las gestión de espectáculos taurinos y haber sido concesionarios o asesores de una plaza de primera y/0 segunda categoría.
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corridas de toros, pudiendo ser una de ellas de rejones o mixta, deben formar parte del programa junto a otros tres espectáculos relacionados con el toro.
Vaquillas matinales
Se deberán organizar vaquillas las mañanas los días 25 de julio y del 5 al 9 de agosto.
Arena y música
Entre las obligaciones de la empresa están, entre otras la colocación de la arena, dotación de la enfermería y contratación de la Banda de Música. Idéntico al pliego para la feria de 2017.

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