Urtaran: «No pasa nada porque amarilleen las zonas verdes en agosto»

Un ciclista circula por el parque de Ariznabarra a finales de agosto rodeado de zonas verdes amarilleadas.
Un ciclista circula por el parque de Ariznabarra a finales de agosto rodeado de zonas verdes amarilleadas. / BLANCA CASTILLO

Insiste en que no era voluntad del Gobierno que se secasen los parques y argumenta que han fallado los sensores de humedad del sistema de riego inteligente

Ander Carazo
ANDER CARAZO

A los vitorianos no les va a quedar otra que acostumbrarse a ver los jardines secos en los próximos veranos o, al menos, eso es lo que se puede esperar después de escuchar ayer al alcalde, Gorka Urtaran. «Todavía no hay esa cultura en Vitoria de que durante agosto y un poquitin en septiembre algunas zonas verdes se queden amarillas», lanzó primero. «El futuro pasa porque durante la época estival estas áreas se rieguen menos. No pasa nada porque amarilleen y se ahorre agua a la vez que dinero, porque reverdecerán con las primeras lluvias del otoño», remató.

Las numerosas críticas recibidas por el mustio estado de los parques y jardines durante el mes de agosto -como consecuencia de un fallo en el sistema de riego inteligente, Irrigestlife, según defiende el Consistorio- parece que no han hecho mella en el regidor, quien relativizó esta situación. De hecho, Urtaran no dudó en recuperar el discurso desarrollado en el pasado 2016 sobre una innovadora filosofía para el mantenimiento más natural de las zonas verdes y que tuvo que rectificar sobre la marcha ante la falta de respaldos y la acumulación de quejas ciudadanas.

Entonces tuvo que prometer más siegas y riego. Ahora sólo ha podido confiar en que finalmente se solucionen los problemas técnicos del sistema Irrigestlife, que cuenta con financiación de la Unión Europea.

«Este año no era voluntad de este Gobierno mantenerlos así», dijo. «Ha sido un fallo en el programa que lo controla y que no ha permitido que se puedan regar como se deseaba en un principio», señaló el mandatario del PNV antes de detallar cómo los sensores de humedad no funcionaron de manera correcta y no se dispararon los aspersores en barrios como Zabalgana, Salburua y el sector de Aretxabaleta, por lo que los trabajadores municipales tuvieron que poner en marcha las válvulas una a una. Una ardua labor que se alargó durante días. «Ha sucedido en unos puntos concretos de la ciudad, el resto se ha regado con normalidad», alegó el alcalde de la capital alavesa sin mencionar los problemas que ha habido con la altura de los alcorques, que también despertaron quejas.

El parque del Este también se secó el pasado mes. / B. Castillo

Como en el resto

«Algunas zonas verdes se agostaron. Y es que los alaveses precisamente tenemos una expresión particular para explicar estas situaciones. Se ha agostado el campo», recordó el regidor vitoriano echando la vista al frente y apostando por que en los próximos años se riegue menos para ahorrar dinero y esperar al otoño para que vuelvan a reverdecer los parques y jardines. Es más, quiso subrayar cómo «en gran número de ciudades y pueblos del país» se ha repetido la imagen de parcelas mustias sin apenas naturaleza durante el pasado mes. Según los datos del Gabinete Urtaran, el presupuesto para este tipo de actuaciones se ha incrementado en un 36,2% respecto a 2016.

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