Urtaran se debate entre el PP y EH Bildu para los presupuestos

Larrion cruza delante de Urtaran tras una reunión en el Ayuntamiento./Rafa Gutiérrez
Larrion cruza delante de Urtaran tras una reunión en el Ayuntamiento. / Rafa Gutiérrez

El alcalde de Vitoria ha mantenido reuniones con la coalición abertzale, mientras su relación con los populares se ha enfriado en las últimas semanas

Ander Carazo
ANDER CARAZO

Cada vez que el alcalde Gorka Urtaran plantea una negociación para sacar adelante cualquier proyecto, se le presenta el mismo dilema: el PP o EH Bildu. Estas son las dos únicas fuerzas políticas que le facilitan una mayoría y, aunque la coalición abertzale le aupó al poder hace dos años para arrebatarle el bastón de mando a Javier Maroto, no ha dudado en unirse a los conservadores para sacar adelante proyectos importantes como Santa Bárbara y el conjunto de impuestos, tasas y precios municipales para 2018. Pese a este último acuerdo, alcanzado hace un mes y que se presumía como el inicio del deshielo en las relaciones entre Urtaran y el PP, el regidor vuelve a deshojar la margarita para sacar adelante los próximos presupuestos.

De momento, el PNV ha mostrado su clara predisposición a alcanzar un punto de entendimiento con EH Bildu ya que mantuvo conversaciones sobre el proyecto de Cuentas antes incluso de que se diese a conocer públicamente. Un gesto de prioridad que, sin embargo, no tuvo con la formación que lidera Leticia Comerón.

La verdad es que Miren Larrion tampoco parece que le vaya a poner el listón demasiado alto al alcalde porque acude a la negociación con tan sólo cuatro exigencias: emprender de una vez el Gasteiz Antzokia -la 'casa del euskera'-, medidas para el control del empleo municipal, un impulso al centro contra la violencia machista y el soterramiento del tráfico en la rotonda de América Latina. De hecho, las dos últimas ni siquiera son de competencia municipal ya que dependen de la Diputación alavesa y el Gobierno vasco, porque no quieren suscribir partidas con Urtaran que dependan de una venta de patrimonio. La experiencia de hace dos años -cuando el grado de cumplimiento rondó el 6%, según los datos aportados por los independentistas- les ha hecho escarmentar al respecto y atar cualquier acuerdo.

Ajustes en el gasto corriente

Aun así, fuentes autorizadas de EH Bildu ven al Gobierno local más proclive a no buscar pactos y encarar una prórroga presupuestaria porque el proyecto que han presentado esta semana tiene pocas diferencias respecto al que actualmente está en curso. Una apreciación que, por su parte, no comparte el PP vitoriano porque supondría que el alcalde admita «su incapacidad» para labrar acuerdos después de que el ejercicio pasado tuviese que recurrir a la argucia legal de la cuestión de confianza para tener Cuentas, pese a no contar con apoyos.

Entre las reclamaciones de los populares para apoyar los presupuestos destaca la necesidad de reducir el gasto corriente previsto por el Gobierno PNV-PSE para aumentar la capacidad de inversión. En este capítulo se incluyen las nóminas de los funcionarios, que en el borrador presentado por Urtaran se calcula que se incrementará en nada menos que 6,5 millones para el próximo año, hasta llegar a los 140. Pese a la dificultad de realizar esos ajustes y la frialdad que ha vuelto a brillar durante las últimas fechas entre conservadores y jeltzales, responsables de la formación liderada por Comerón insisten en que buscarán el acuerdo, aunque durante la negociación fiscal no se llegó a abordar a qué se dedicarían esos ingresos.

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