El hombre que cayó el sábado en La Leze llevaba dos años en busca y captura por un caso de drogas

Material hallado en 2015 en el laboratorio de Irura. /
Material hallado en 2015 en el laboratorio de Irura.

Su supuesto socio fue condenado a cinco años de cárcel por elaborar droga sintética en un laboratorio de Irura

ELCORREO

El tolosarra de 39 años que falleció el sábado en Álava tras caer de una altura de unos ochenta metros, en la zona de la cueva de La Leze, estaba en busca y captura desde hace dos años, acusado de montar un laboratorio en una casa de Irura para fabricar droga sintética. Según ha podido saber este periódico de fuentes jurídicas consultadas, Felipe A. N. estaba siendo buscado por la Policía desde 2015 tras darse a la fuga en una operación de la Ertzaintza que acabó con la detención, y posterior condena a cinco años de cárcel, de un vecino de Irura. Esa sentencia, que se dio con la conformidad del acusado en octubre de 2016, incluyó como principal novedad la aplicación de un delito de posesión de sustancias precursoras para la elaboración de estupefacientes, una figura que en raras ocasiones se emplea.

Felipe A.N., que nunca llegó a ser juzgado ni condenado por esos hechos, falleció el sábado al mediodía en el municipio de Asparrena tras caer al vacío desde lo alto de una pared de piedra existente en la zona, un lugar frecuentado por quienes realizan escalada. En su caída, la víctima quedó suspendida sobre la copa de un árbol, aproximadamente a unos veinte metros de altura del suelo. El fallecido no estaba equipado para realizar esa práctica ni senderismo, lo que causó extrañeza entre los investigadores.

La investigación por el siniestro dio, además, un giro después de que la Policía descubriese un coche aparcado en la zona, que todo apunta a que fue utilizado por el fallecido para llegar hasta el citado paraje. El vehículo se encontraba con las luces accionadas y el puente hecho para su manipulación, según informaron a este periódico testigos presenciales.

Accidente o suicidio

Los agentes de la Ertzaintza al frente de las averiguaciones barajan como principales hipótesis la caída accidental y el suicidio. En el transcurso de estas investigaciones, este periódico ha conocido que sobre el fallecido pesaba una orden de busca y captura por un caso que tiene su origen en 2015. Entonces, la Ertzain-tza llevó a cabo una operación en una vivienda de Irura, donde los agentes descubrieron un laboratorio con abundante material para la elaboración de estupefacientes. Los policías ocuparon 7,5 kilos de «speed», un kilo de marihuana, 50 kilos de cafeína en polvo, ácido sulfúrico, alcohol metílico, entre otros elementos químicos que se utilizan para la fabricación de la droga a partir de una base de anfetamina. La operación se saldó con la detención de una persona, si bien se sabe que el vecino de Tolosa fallecido ahora se dio a la fuga.

La única persona juzgada por el caso aceptó la pena de cinco años de cárcel por un delito contra la salud pública y otro por «posesión de sustancias precursoras para la elaboración de droga».

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