Sobrón reabre su Museo del Agua tras siete años

El museo será la primera Ekoetxea de Álava.
El museo será la primera Ekoetxea de Álava. / Avelino Gómez

Instituciones públicas y privadas inyectan más de 300.000 euros a un centro innovador que quiere ser referencia turística y didáctica

Salvador Arroyo
SALVADOR ARROYO

«¿Qué pasaría en Europa si el agua de la corriente del Golfo bajara de temperatura?» Esta es una de las preguntas que el Museo del Agua de Sobrón, enclavado en plena garganta de esta pequeña localidad, en el sudoeste de Álava, traslada desde hoy a sus visitantes. La respuesta se obtiene con solo soplar sobre un plasma (sí, soplar): la Vitoria primaveral que aparece en la imagen se diluye inmediatamente bajo una copiosa nevada. Interacción en estado puro. Ahí radica una de las claves con las que este espacio didáctico inicia una nueva etapa, después de haber permanecido siete años cerrado por problemas de financiación.

Diputación, Gobierno vasco, Ayuntamiento de Lantarón, Cuadrilla de Añana y Fundación Vital lo recuperan ahora con el objetivo de que se convierta en recurso de atracción turística y en una referencia medioambiental. Porque ningún otro centro de Euskadi está dedicado en exclusiva al líquido elemento y pocos combinan como éste los recursos propios de cualquier exposición (paneles, maquetas o dioramas) con las nuevas tecnologías.

Tan pronto propone una imagen estática informativa o un video, como obliga a sumergirse en una sala oscura, con una proyección virtual, en la que el suelo se mueve bruscamente para hacerte sentir el poder de una tormenta o puedes quedar empapado -si te despistas- por la lluvia de unos aspersores. Una perfecta combinación de ideas que ayer pudieron comprobar el consejero de Medio Ambiente, Iñaki Arriola, y el diputado general de Álava, Ramiro González, entre otros representantes institucionales, durante una visita guiada «exprés» que se prolongó casi una hora por las distintas salas que se reparten en los mil metros cuadrados de una superficie que en el pasado ocupó el antiguo balneario. La ermita de aquel recinto de baños, de hecho, se ha integrado como un salón en planta superior que no tiene un uso concreto.

Durante cuatro años

El acuerdo institucional da cobertura económica (322.500 euros) para garantizar el funcionamiento ininterrumpido del centro durante, al menos, los próximos cuatro años. Pero la clave está en la afluencia de visitantes. Y en este punto, el consejero, responsable de la Agencia Vasca del Agua (URA), comprometió ayer la incorporación del museo alavés «a medio plazo en la red de centros de educación ambiental» de Euskadi.

Será así la primera Ekoetxea de Álava -se sumará a las de Urdaibai y Peñas Negras, en Bizkaia y a las de Txingudi y Azpeitia de Gipuzkoa- y, por tanto, un foco potencial de atracción de los estudiantes de todos los centros educativos de Euskadi. El pasado año las ekoetxeas sumaron 94.000 visitantes. Arriola y González coincidían por primera vez en un acto público después de suscribir el pasado día 10 el acuerdo que garantiza una inversión de 74 millones de euros para mejorar las infraestructuras hidráulicas en Álava.

El agua volvía a ser protagonista de otro «acuerdo de colaboración institucional». El diputado general destacó este detalle e incluyó el museo y «más iniciativas» a futuro como claves para dar un impulso a la comarca de Añana, «que necesita afianzar su población». También se felicitó por ese uso combinado de técnicas tradicionales y de vanguardia en un recinto que «dejará la visitante con una idea más clara de la importancia que tiene este elemento en la sostenibilidad del planeta». El mensaje final que se lleva a casa es concluyente: «Todos somos agua».

Fotos

Vídeos