CUANDO LA CÁMARA DE CINE DISPARABA

El alavés Álvaro Ruiz de Gauna analiza y califica en un libro medio centenar de frenéticas aventuras de Rambo, Terminator, John McClane o Robocop y piezas de Chuck Norris, Seagal o Van Damme

El alavés Álvaro Ruiz de Gauna, con su libro sobre cine de acción clásico./Rafa Gutiérrez
El alavés Álvaro Ruiz de Gauna, con su libro sobre cine de acción clásico. / Rafa Gutiérrez
Natxo Artundo
NATXO ARTUNDO

Explosiones con grandes hongos de llamas, montañas de casquillos de bala, malvados que caen como hojas en otoño y construcciones que se vienen abajo como fichas de dominó. En el centro de todo ello, anatomías hercúleas que, con cierta frecuencia, manipulan armamentos tan extremos como –en algunos casos– delirantes. Los tiros llueven en todas direcciones mientras la cámara de cine tampoco para de disparar fotogramas.

Y es que el enemigo resulta casi imposible de derrotar. Lo peor de lo peor. Por eso, se merece un final tremebundo y exagerado. «Son las reglas de este cine. El bueno es demasiado bueno y el malo, muy malo», resume Álvaro Ruiz de Gauna. El autor alavés ha publicado en la editorial Dolmen ‘El cine de acción que ya no se hace. 50 películas que marcaron una época’.

Ese período no fue otro que el comprendido entre 1982 y 1995, según el criterio del autor alavés: desde la aparición de John Rambo en ‘Acorralado’ hasta la tercera aventura de John McClane en ‘La jungla de cristal’, subtitulada ‘La venganza’. Ahora, con perspectiva y una cierta nostalgia, Ruiz de Gauna ha desarrollado un proyecto que le ha mantenido dos años ocupado desde la redacción hasta una buena serie de contactos con editoriales para la publicación. Pero también le ha llevado a repasar filmes que «he visto muchas veces, aunque algunos no los había retomado en años. Ha sido un visionado más concentrado y los he disfrutado de otra forma», explica quien en cada película ha incluido una ficha con intérpretes y director –más cartel–, un comentario con varias fotografías y una puntuación final.

Terminator, la máquina. John Rambo, el hombre-ejército. John McClane, poli con recursos.

Ruiz de Gauna subraya que no se trata de una serie de datos sin más, sino que «hay curiosidades, anécdotas... No te puedes tomar estas películas en plan intelectual gafapasta», recuerda quien aporta una calificación de 9,9 sobre 10 para ‘Terminator 2’ «porque no hay nada perfecto». En contraste con el filme de James Cameron con Arnold Schwarzenegger, el bélico ‘Desaparecido en combate’, con Chuck Norris, se queda en sólo un 3,5. Y distingue claramente filmes como ‘Desafío total’ o ‘Robocop’ de Paul Verhoeven –con más contenido y con remakes «palomiteros»– de las más habituales ensaladas de plomo y testosterona.

El autor enmarca el cuerpo del libro entre una introducción –donde cita antecedentes como ‘La Diligencia’ de John Ford o el primer Indiana Jones– hasta un epílogo en el que aparecen cintas como ‘Matrix’, las cuartas entregas de Rambo o del agente McClane en su jungla urbana o la ‘all star’ ‘Los Mercenarios’. «Stallone ha sabido resurgir, y unir en estas películas a nuevas y viejas glorias. Pero ya no es como el cine de hace 25 o 30 años», que el autor alavés vivió en su adolescencia, en cines y en formato de vídeo.

Otros intérpretes que fueron auténticos rompetaquillas, como Steven Seagal o Jean Claude Van Damme no han sabido reinventarse o relanzarse. Como indica Ruiz de Gauna, cuando empieza a rodar en países del Este, la estrella de acción se va a apagar.

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