Roban 5.000 kilos de uva para txakoli de una viña de Artomaña

La Denominación de Origen cree que se intentará «comercializar en zonas cercanas porque es un producto que tiene poco recorrido»

MARTA PECIÑA

«Calculo que para robar esta cantidad de uva han tenido que participar en torno a una decena de personas durante varias horas por la noche». Con estas palabras explicó el propietario de la finca de Artomaña (cuadrilla de Ayala) el robo de casi 5.000 kilos de uva para txakoli en su finca hace unos días. Se trata de un terreno situado muy cerca del pueblo, en un lugar visible y próximo a la carretera, que además está cultivado siguiendo los criterios ecológicos. Una circunstancia que «seguro que conocían los autores del robo», comentó el afectado.

La Denominación de Origen Arabako Txakolina, por su parte, aclaró que ya se había presentado la correspondiente denuncia en la comisaría de la Ertzaintza de Llodio porque el robo se produjo en la noche del jueves al viernes de la semana pasada. El hecho es todavía más preocupante si se tiene en cuenta que a este hurto se suma la desaparición de otros 500 kilos de uva pertenecientes al mismo propietario unos días antes. «No le había dado importancia porque como este año hay escasez de uva, pensé que igual había sido alguien que iba a hacer unas pocas botellas y no presenté denuncia», señaló el afectado.

El productor se ha visto especialmente afectado porque además de estos robos sufrió también los daños provocados por la helada del día 28 de abril. «El hielo me provocó bastante daño en las viñas y con esto todavía se ha reducido más la producción», lamentó.

Tras la desaparición ocurrida la semana pasada se han disparado todas las alarmas. «Calculamos que irá a parar a algún lugar cercano porque estamos hablando de un producto que tiene poco recorrido, de manera que es posible que se intente comercializar en zonas cercanas», señaló el gerente de la Denominación de Origen, José Antonio Merino.

Los mejores racimos

Las uvas robadas son de la variedad ‘hondarribi zuri’, la que se usa para elaborar txakoli. «Se han llevado los mejores racimos, los más grandes y que habían madurado mejor», relató el propietario. Sólo han quedado en las cepas los frutos más pequeños que alcanzan su punto de maduración más tarde y que resultan más difíciles de recoger. «De hecho, descubrimos el robo cuando nos disponíamos a vendimiar porque la finca ya estaba en su punto. Al repartir las cajas para recoger las uvas nos dimos cuenta de que faltaban casi todas». Únicamente estaba sin vendimiar una pequeña esquina de la parcela.

Se desconoce el ‘modus operandi’ de los ladrones, que pudieron llevarse los frutos en furgonetas, en un pequeño camión o en un remolque, aunque el trabajo exigió de la presencia de al menos una decena de personas. Por ahora, no se han localizado testigos de lo ocurrido.

«Lo peor es que habrá alguna bodega que compre esas uvas y eso alienta un mercado negro que no debería existir», lamentó el afectado. De hecho, Merino realizó un llamamiento «a todos los asociados e inscritos para que permanezcan alerta ante movimientos sospechosos». Esta situación, desconocida hasta ahora en Arabako Txakolina, se podría enmarcar en los robos que afectan a la zona rural, donde es habitual que desaparezca maquinaria por su valor como chatarra y se asalten almacenes con productos terminados, como ha ocurrido recientemente con varias queserías.

Fotos

Vídeos