Rioja Alavesa empleará a 100 temporeros menos en una vendimia lastrada por la helada

Un trabajador temporero vuelca sobre un remolque un cesto lleno de racimos de uva durante una vendimia anterior./Jesús Andrade
Un trabajador temporero vuelca sobre un remolque un cesto lleno de racimos de uva durante una vendimia anterior. / Jesús Andrade

UAGA espera a unos 500 peones que trabajarán en 160 explotaciones de la comarca, «todos ellos con contrato, salario y alojamiento asegurados»

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

La contratación de temporeros para las labores de vendimia en Rioja Alavesa será menor que en años anteriores, sobre todo si se toma como referencia el pasado 2016. Entonces alrededor de 600 peones trabajaron en los viñedos de la comarca, en una cosecha que acabó siendo histórica con 92,7 millones de kilos de uva recogidos.

En esta ocasión, la producción será menor. Y, en consecuencia, el número de operarios demandados por las explotaciones también se reducirá en aproximadamente un centenar. De esos 600 de la anterior vendimia a unos 500, según los datos que manejan en la Unión Agroganadera de Álava (UAGA). «La helada de abril -en concreto, del día 28, festividad de San Prudencio- afectó mucho a la comarca y eso se nota. En zonas como Villabuena o Leza ya estamos comprobando que necesitan menos temporeros. Si hay menos uva, hasta cierto punto es lógico», explica José Antonio Ugarte, viticultor de Laguardia y miembro de la ejecutiva del sindicato. Mientras que la fecha de inicio podría adelantarse a mediados de septiembre.

Se mantiene entre 150 y 160 el número de explotaciones agrarias de Rioja Alavesa que participan del programa de contratación en origen que, ya desde hace 17 años, lidera UAGA. «Les garantizamos a todos ellos un contrato de trabajo, un salario y un alojamiento seguros y así estamos todos más tranquilos, ellos y nosotros», sostiene Ugarte, que habla desde su posición de miembro del sindicato pero también como viticultor de la comarca y conocedor de las situaciones de explotación laboral que a veces se dan en las épocas de vendimia.

Albergue en Leza

Además de los alojamientos con los que cuentan algunas bodegas, existe un albergue en Leza «con cerca de 60 camas» para dar cobijo a estos braceros y sus familias, que proceden principalmente del extranjero. «Sí que son habituales dos cuadrillas de temporeros andaluces pero el resto son, sobre todo, africanos. Antes los peones marroquíes eran mayoría, pero ahora también hay muchos de Malí y de otros países del África subsahariana», asegura José Antonio Ugarte.

El contrato de trabajo contempla un salario de 7 euros la hora, «al igual que el año pasado, pero quienes vienen a la vendimia a Rioja Alavesa lo hacen para trabajar a destajo» -con un precio de 0,048 euros por cada kilo de uva recogido-. El portavoz de UAGA en la comarca vitivinícola recuerda que estos operarios «ya tienen en su calendario la cosecha en esta zona, pero antes y después también se desplazan por otros puntos a realizar labores de campo en función de la temporada».

El buen estado sanitario de la uva sirve de aliento a los agricultores, a pesar que en los viñedos hay menor cantidad de racimos que otros años. Y, además, las normas de vendimia aprobadas en julio fijaron unos rendimientos del 70% para las zonas más afectadas por la helada, «algo totalmente ilegal», según UAGA, «ya que la normativa establece que se puede bajar el rendimiento hasta el 85%. Otra cosa independiente es que, luego, los servicios de inspección del Consejo Regulador visiten cada parcela y regulen su producción», hasta otro porcentaje.

Por este motivo, el sindicato impugnó esas normas al considerarlas que van en contra de lo dispuesto en el pliego de condiciones. Presentó un recurso ante la Subdelegación del Gobierno en Álava que deberá ser atendido por el Ministerio de Agricultura -dado que la DOC Rioja está compuesta por tres comunidades autónomas- «pero aún no tenemos noticias al respecto», concluye Ugarte.

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