Así será la recreación del zulo de Ortega Lara

De Andrés, Aguilera y Domínguez visitan el Memorial / Igor Aizpuru

El Memorial de Víctimas del Terrorismo se inaugurará después del verano de 2018, una vez que concluyan las obras antes de que termine este año

ANDER CARAZO

Tres metros de largo por 2,5 de ancho y 1,8 de altura eran las dimensiones del zulo donde José Antonio Ortega Lara permaneció secuestrado por la banda terrorista ETA durante 532 días. Un espacio húmedo, sin ventanas y localizado bajo el suelo de una nave industrial de Mondragón (Gipuzkoa). Con el objetivo de que los futuros visitantes del centro Memorial Víctimas del Terrorismo de Vitoria perciban en cierta medida la sensación de claustrofobia que sufrió el funcionario de prisiones durante cerca de año y medio, se ha diseñado una reproducción de esta minúscula dependencia que se convirtió en un auténtico infierno. «No buscamos que esto se convierta en un espectáculo, sino que la gente no olvide lo que sucedió», ha explicado este miércoles el historiador Raúl López Romo, que ha guiado la visita a las obras del delegado del Gobierno en el País Vasco, Javier de Andrés; el subsecretario del Ministerio del Interior, Luis Aguilera, y el director del Memorial, Florencio Domínguez.

Recreación del zulo de Ortega Lara / Igor Aizpuru

Un espacio que, eso sí, no se ceñirá al terrorismo perpetrado por ETA desde 1960. En sus instalaciones, también se recordará la violencia de los GAL, los Grapo, el Batallón Vasco Español o el FRAP, además de otras bandas internacionales, incluidos Al-Qaida y el Estado Islámico. El complejo, que en el pasado sirvió como sede del Banco de España en la capital alavesa, encara la fase final de una ambiciosa reforma que ha cambiado su apariencia. Según los cálculos que maneja el Ministerio de Interior, su inauguración tendrá lugar después de verano de 2018, una vez que en los próximos meses se rematen sus obras y arranque la elaboración del proyecto expositivo y museográfico. La adecuación de este edificio ha supuesto un desembolso aproximado de cinco millones de euros para las arcas del Estado.

El memorial estará repartido en tres plantas y contará con unos 700 metros cuadrados para exposiciones, talleres con escolares y conferencias. De las cuatro salas, una estará dedicada a la historia del terrorismo en España y el mundo; otra a las diferentes organizaciones terroristas y en cómo actuaron; una tercera sobre la respuesta policial, judicial, política y ciudadana; y la última donde se recogerán los testimonios de las víctimas. El espacio principal, que se ha levantado donde estaba el antiguo patio, llevará el nombre de Ana María Vidal-Abarca, viuda del jefe del Cuerpo de Miñones de Álava asesinado por ETA en enero de 1980 y cofundadora de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT).

De Andrés, Aguilera y Domínguez han coincidido a la hora de destacar que el proyecto busca la «preservación de los valores éticos y democráticos de las víctimas del terrorismo, de su memoria, y la difusión de los valores democráticos y del Estado de Derecho que han permitido derrotar al terrorismo y que van a permitir continuar haciéndolo».

Fotos

Vídeos