Ratifican la sanción de 520.000 euros a una constructora por defectos en un bloque de Salburua

Los pisos afectados están entre las plantas cuarta y novena. / J. Andrade

La Audiencia de Álava desestima el recurso de la empresa, obligada a costear el cambio de las contraventanas por persianas normales en 117 viviendas

JUAN CARLOS BERDONCES

La Audiencia Provincial de Álava ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por una constructora que ya fue condenada en marzo por el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Vitoria a abonar a 520.358,85 euros a una comunidad de propietarios de un edificio de Salburua. Fue la cantidad de dinero en la que se ha fijado, de acuerdo a los cálculos de los peritos, el coste de subsanar los defectos de ese bloque y que afectan a las contraventanas. Ahora la sala de lo civil de la Audiencia acaba de ratificar la sentencia -y por tanto la sanción económica-, contra la que se puede presentar recurso de casación al Tribunal Supremo. La empresa, disconforme con el fallo judicial, analiza esta posibilidad -también cabe un recurso extraordinario «por infracción procesal»-.

La solución que se propone para ese edificio de Bulevar de Salburua, de los números 44 a 56 -junto a Avenida de Praga, Avenida de Bratislava y Paseo de la Ilíada-, es sustituir las contraventanas por persianas en 117 de las 177 viviendas; es decir, a partir del cuarto piso y hasta el noveno, las que cierran al exterior con contraventanas -las tres primeras alturas tienen persianas convencionales-. Se descarta, por lo tanto, colocar elementos de sujección y anclajes para asegurar los sistemas de cierre como se había llegado a plantear en algún momento.

En concreto, y según la sentencia a la que ha tenido acceso EL CORREO, la posibilidad elegida es la de «instalar carpintería de aluminio y vidrio de las mismas características que las existentes, que además ya incorpore una persiana similar a las instaladas en las tres primeras plantas, según el sistema monoblock» -ventanas y persianas normales, con el cajón habitual-.

La constructora Lagunketa, que finalizó la obra en 2007, solicitó modificaciones en el proyecto aprobado, en concreto «el cambio de las contraventanas por persianas de aluminio con alma rellena de poliuretano que proporcionaría una uniformidad en toda la fachada», se detalla en el fallo judicial. Ensanche 21 no lo aceptó pero la empresa «debió asegurarse al vender las viviendas, de las que era la responsable, de que las contraventanas reunían las condiciones de servir a su uso».

Caían a la calle

En algunos casos, los vecinos ya han comenzado a retirar por su cuenta esos elementos que tantos quebraderos de cabeza les han dado en los últimos años, bien porque se caían a la calle o porque presentaban riesgo de desprendimiento. Ya en 2008 los bomberos descolgaron una contraventana suspendida en altura. También les generaban molestias en días de viento por el golpeo permanente en la fachada.

La compañía, que analiza la posibilidad de recurrir al Supremo, solicitó cambios en el proyecto pero Ensanche 21 no los aceptó

Lagunketa, en su recurso de apelación ahora desestimado, «propuso el pago de 72.022,22 euros para arreglar las contraventanas o de 88.607,20 para instalar persianas exteriores», explica el abogado de la comunidad de vecinos. Pero estas alternativas tampoco han sido tenidas en cuenta y la sentencia ratifica la primera condena y el abono de los 520.358,85 euros.

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