El Gobierno vasco zanja que seguirá con la obra del tranvía a Adurza «como estaba previsto»

González, Tapia y Urtaran viajan en el tranvía de Vitoria el día de la presentación de la ampliación a Adurza./Rafa Gutiérrez
González, Tapia y Urtaran viajan en el tranvía de Vitoria el día de la presentación de la ampliación a Adurza. / Rafa Gutiérrez

El diputado general de Álava dirige sus críticas a PP y EH Bildu, y les acusa de «falta de miras» y de actuar con «mezquindad» al votar a favor de una consulta popular en Vitoria

Juan Carlos Berdonces
JUAN CARLOS BERDONCES

Las obras del tranvía al Sur se iniciarán en noviembre, tal y como estaba previsto. El Gobierno vasco, en quien recae la ejecución y gestión de los trabajos, ya adjudicados a una Unión Temporal de Empresas (UTE), ha zanjado durante la mañana de este martes el debate con un posicionamiento claro. «No contemplamos nada diferente a la hipótesis de continuar con la ejecución de las obras», ha señalado el portavoz del Ejecutivo, Josu Erkoreka, tras la habitual reunión del Consejo de Gobierno y a preguntas de un periodista de EL CORREO.

Erkoreka no ha entrado a valorar la estrategia política de los partidos de la oposición municipal en Vitoria que sacaron ayer adelante la propuesta de Podemos de someter la ampliación del tranvía a Adurza y el campus universitario de Álava a la primera consulta popular que se desarrollaría en la ciudad, que se dotó hace un año del reglamento normativo para ello. En su lugar, ha reivindicado que el proyecto es «competencia» del Gobierno autónomo y que, por tanto, sea legal o no la consulta aprobada por la Corporación por la oposición, no hay motivo para «subordinar» las decisiones del resto de administraciones a la postura de los partidos en la capital alavesa.

El portavoz gubernamental tampoco ha evitado el 'quid' de la cuestión, esto es, que la consulta ciudadana ha sido forzada por la oposición municipal cuando las obras ya han sido adjudicadas y, de hecho, están a punto de arrancar. «Después de una adjudicación», ha recordado Erkoreka, «existe un compromiso con un adjudicatario (en este caso, la unión temporal de empresas formada por Altuna y Uria y Tecsa) que si se incumple puede acarrear consecuencias económicas», ha ilustrado. El político jeltzale, además, ha señalado que la ampliación del tranvía a Adurza y el campus de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) viene trabajándose desde tiempo atrás y que se encuentra ahora en una fase de desarrollo «muy avanzado». «Antes podía haber una lógica» en preguntar a la población, ha indicado; pero en este momento del proyecto ya no la hay, ha venido a señalar.

En su contexto

Más incisivo con los grupos de la oposición que han propinado el revés al proyecto ha sido el diputado general de Álava, Ramiro González, que se ha pronunciado también durante la mañana de este martes. Éste no ha ahorrado expresiones para denunciar la decisión de la oposición en el Ayuntamiento de Vitoria, que el lunes unió sus votos para aprobar por sorpresa una iniciativa del grupo municipal de Podemos al objeto de reclamar que la extensión del tranvía a Adurza y la UPV se someta a una consulta popular. «Ocurre muchas veces, por desgracia, y ya nos hemos acostumbrado, que cuanto hay proyectos interesantes y positivos para la ciudad, se utiliza la pequeña política, lo peor de la política y se actúa con mezquindad y sin altura de miras, queriendo derribar ese proyecto», ha asegurado durante la habitual rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno foral.

Sus críticas se han dirigido, sobre todo, al PP –principalmente- y a EH Bildu, aunque González no ha querido hablar de siglas y ha añadido que había sido «bastante explícito». La capital alavesa «se merece otros políticos, esto me decían ayer a última hora, en referencia a la oposición» en el Consistorio. La ampliación del metro ligero «puede ser un proyecto de éxito, teniendo en cuenta el grado de ocupación que ofrece el tranvía».

La determinación de Urtaran

El jefe del Ejecutivo foral, con todo, está «convencido» de que el alcalde, Gorka Urtaran, tiene «determinación para liderar el proyecto –en cuya financiación participan el Gobierno vasco, la Diputación alavesa y el Ayuntamiento de Vitoria- y solventar todas las trabas y zancadillas que se puedan presentar. Me apena que esto ocurra en Vitoria y que cuando hay un proyecto bueno para la ciudad los grupos políticos municipales no sean capaces de ponerse todos a una para sacarlo adelante. Hay quien quiere acabar con esos proyectos por uno, dos, tres o trescientos votos».

A juicio de González, los concejales del Ayuntamiento de Vitoria «deberían saber que cuando un proyecto como la ampliación del tranvía se ha desarrollado ya en el tiempo y está licitado y adjudicado y con las obras a punto de empezar, si ahora todo eso no se lleva adelante podría costar mucho dinero», ha advertido.

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