Profesor de gimnasia... y de música por sorpresa en una ikastola de Vitoria

Una niña aprende a tocar el piano./Francis J. Cano
Una niña aprende a tocar el piano. / Francis J. Cano

Landazuri denuncia que un error del Gobierno vasco obliga al maestro de educación física a impartir también formación musical «sin saber de la materia»

Nerea Pérez de Nanclares
NEREA PÉREZ DE NANCLARES

Para los alumnos de la ikastola Landazuri es ya habitual que el profesor de gimnasia y de música sea el mismo. La Delegación de Educación oferta cada curso un listado de plazas para cubrir con personal interino y, desde hace años, entre ellas se encuentra una destinada a este centro que suma ambas disciplinas. «Eso quedaba así siempre reflejado en la relación de puestos de trabajo convocada, con lo que la persona que optaba a esa plaza ya sabía que iba a impartir las dos materias», explica la presidenta de la Asociación de Madres y Padres (Ampa) del centro, Maite Huarte.

A los padres nunca les ha parecido «adecuado cubrir un interinaje uniendo dos disciplinas que nada tienen que ver, porque con acreditar habilitación para una de ellas puedes dar las dos». Sin embargo, hasta ahora, quien elegía esta doble plaza sabía de antemano cuál iba a ser su cometido. En cambio, este curso, el adjudicatario se ha llevado una sorpresa mayúscula.

La convocatoria de sustituciones ofertaban una plaza de profesor de educación física para la ikastola Landazuri. Pero esta vez no decía nada de música. El profesor supo que también tenía que impartir formación musical al comienzo del curso, cuando se lo comunicó la dirección del centro. Entonces, manifestó su absoluto desconocimiento de la materia y se personó ante la Delegación de Educación para resolver esta situación. «No le dieron ninguna solución ni a él ni al centro», explica Huarte. Por ello, el pasado 9 de octubre, la Ampa presentó una reclamación dirigida a la delegada, Blanca Guerrero, en la que piden que se corrija un error que achacan a su departamento «al no dar la información completa de la plaza a la que estaba optando el personal interino».

La falta de respuesta a esta reclamación llevó al OMR -el máximo órgano de representación del centro- a presentar otra queja en la misma línea el 2 de noviembre. En ambos escritos se pide que se mantenga el contrato con este profesor con el porcentaje de jornada actual. «Entendemos que no ha sido su responsabilidad y, por lo tanto, no puede salir perjudicado laboralmente. Además, cuando él se enteró de las características de la plaza intentó subsanar el error no dándole ningún tipo de alternativa desde la Delegación de Educación en Álava», argumentan en el escrito.

El OMR solicita a Blanca Guerrero que se incorpore, con la cantidad de horas que corresponde a la ikastola, «una persona con titulación en música que se pueda hacer cargo de dar esta asignatura con la calidad que se puede esperar de la escuela pública».

«Abandono»

Desde la Ampa denuncian que aún no han tenido respuesta a ninguno de los escritos, por lo que sienten una «gran sensación de abandono» ante un problema «grave que se prolonga durante todo el primer trimestre, en el que vemos que no se cubren los mínimos de calidad que se dan en cualquier asignatura de la escuela pública».

En este sentido, y pese a alabar el esfuerzo del profesor por aprender él música para poder impartir luego la asignatura, apunta que sería «impensable» que esta situación se diera en otras materias, «como matemáticas o euskera. Y no creemos necesario explicar la importancia que consideramos que tiene la música en la educación de nuestros hijos e hijas».

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