El polémico cambio de la ley electoral a Juntas favorecería la victoria del PNV

Ley electoral de Juntas Generales. /Izania OlloGráfico
Ley electoral de Juntas Generales. / Izania Ollo

De repetirse los mismos resultados pero consiete circunscripciones en vez de tres, los jeltzales pasarían de 13 a 15 escaños

ANDER CARAZO

El PNV busca cambiar la ley que regula las elecciones a las Juntas Generales. Su objetivo es que la zona rural elija más escaños en detrimento de Vitoria, lo que claramente mejoraría sus resultados y les garantizaría la victoria en un escenario que se prevé muy repartido. De momento, este asunto se está debatiendo en las cuadrillas pero tendrá que pasar por el pleno de la Cámara foral y el Parlamento vasco para salir adelante. «Desde la última reforma electoral, hay comarcas que no tienen voz», justificó el diputado general Ramiro González hace unos días. Pero la propuesta no convence ni al PP ni a EH Bildu, los dos partidos que le pueden garantizar la mayoría. Tampoco al PSE, su socio de gobierno a nivel autonómico, foral y municipal. «Hace seis meses nos lo presentaron y ya saben que estamos en contra», le ha recordado la secretaria general de los socialistas alaveses y diputada foral, Cristina González.

En 1995 y 2002, los jeltzales ya intentaron derogar esta ley que se aprobó hace ya tres décadas en el Parlamento vasco sin su apoyo. Fue en 1987 y votaron a favor PSE, la extinta Euskadiko Ezkerra y EA, mientras que el PNV se opuso junto a la antigua Alianza Popular y el CDS fundado por el expresidente Adolfo Suárez. Se pasó de siete circunscripciones, una por cuadrilla, a tres (Vitoria, Valle de Ayala y Tierras Esparsas, que engloba al resto de comarcas).

El objetivo de los jeltzales siempre ha sido volver a esa fórmula original conscientes de que les beneficia porque disfrutan de mayor apoyo en la zona rural que en la capital, justo lo contrario de lo que le sucede al PP. Si se repitiesen los resultados de 2015 y se aplicase esta reforma de la norma electoral, el PNV escalaría hasta los 15 junteros con los mismos votos que ahora le aportan 13 y gozaría de una posición de superioridad sobre el PP (se mantendría en 12) y EH Bildu (seguiría con 11) en unas negociaciones para gobernar en un territorio donde seguirían siendo imprescindibles los pactos. Tanto Podemos como el PSE se dejarían un juntero por el camino.

La clave

Macrocefalia de la capital
La evolución demográfica provocará que Vitoria gane un escaño y Ayala lo pierda en los comicios de 2019

Los nacionalistas mantienen que, por el momento, sólo se quiere conocer la opinión de las cuadrillas de Añana, Ayala, Gorbeialdea, Laguardia y Montaña sobre la posibilidad de 'desgajar' la circunscripción común de Tierras Esparsas en esos cinco territorios administrativos concretos. Pero también son conscientes de que la evolución demográfica, uno de los factores que provoca que fluctúe el número de junteros con el sistema actual, les puede perjudicar.

Si en los comicios de 2015 salieron elegidos 38 junteros por Vitoria, 6 por el Valle de Ayala y 7 por Tierras Esparsas, en la próxima cita con las urnas la capital -al ganar población- contará con un representante más (39) en detrimento de Ayala (5). Un cambio que provocaría un vuelco en los resultados. El PNV caería de 13 a 12 junteros; el PP se mantendría en 12 y EH Bildu subiría de 11 a 12. Triple empate. En unas Juntas tan fracturadas, los pactos en la próxima legislatura se antojan complicados.

Sin abrir el 'melón'

Ramiro González ha defendido esta semana, en cualquier caso, que con el cambio de la norma se busca conciliar «la lógica con el respeto a la democracia representativa». El alcalde Gorka Urtaran no se muestra tan entusiasta y aboga por sacarlo adelante «con el consenso debido. Si no lo hay, evidentemente, no se puede continuar», apuntaba el viernes.

La oposición y su socio socialista observan un evidente interés electoral en esta maniobra. Los representantes de las principales formaciones dejan claro, además, que el 'melón' de la ley electoral no se podrá abrir antes de que concluya la presente legislatura. Populares y socialistas creen que esta medida va «en contra de la proporcionalidad de dónde está la población», es decir, Vitoria. Para EH Bildu «no es el momento de hablar de este tema» a doce meses para las elecciones forales. Pero los representantes independentistas se muestran dispuestos a que el tema se aborde la próxima legislatura para que «las cuadrillas tengan la representación que les corresponde».

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