La gerente de Tuvisa se reunirá con la plantilla para evitar las movilizaciones

Varios usuarios acceden a un autobús urbano. /J. Andrade
Varios usuarios acceden a un autobús urbano. / J. Andrade

Un centenar de trabajadores han amagado hoy con iniciar protestas tras una orden que afecta a su calendario

IOSU CUETO

Los autobuses de la compañía municipal de transportes, Tuvisa, funcionan con normalidad tras el amago de la plantilla de iniciar movilizaciones por una orden de la gerencia que afecta a su calendario. Un centenar de empleados se han reunido en las cocheras a las 6.30, poco antes de poner en marcha los urbanos, para analizar la situación. En esa asamblea urgente, el comité ha informado de que la gerente de la firma, María José Ajuriaguerra, les convocó anoche a una reunión que se celebrará la semana que viene. «Veremos qué nos dice y actuaremos en consecuencia», afirmaron los trabajadores.

Los conductores recibieron ayer un aviso de la compañía en el que se les anunciaba la modificación del sistema de cambios de servicio entre conductores. Así pues, quienes deseen modificar su calendario de trabajo –ya sea un cambio de servicio, de línea o turno– deberán solicitarlo «con un mínimo de diez días de antelación», cuando hasta ahora esa comunicación debía hacerse al menos dos días antes. El cambio, notificado por email a los trabajadores, puso en pie de guerra al comité de empresa. CCOO llegó a plantear que esta mañana «no se comenzara a trabajar hasta que la empresa dé marcha atrás», pero el Ayuntamiento pidió calma a los sindicatos tras recordar que esa medida «sería ilegal» sin el preaviso de diez días que se exige en estos casos. Al final, los urbanos han salido de las cocheras con normalidad a las 7.00, como todos los sábados.

El polémico aviso, enviado por el área de Tráfico de Tuvisa, justifica el cambio por la reclamación judicial de un conductor. «Nos vemos obligados a estructurar la sistemática de cambios de servicios y turnos», recalca el texto antes de anunciar que la modificación sería efectiva de manera inmediata.

El comité, presidido por ELA, considera todavía que lo sucedido es «una cacicada» que demuestra la «soberbia» y el «desprecio» de los responsables de Tuvisa. «Esos cambios los hacemos entre nosotros para fomentar la conciliación familiar, ir al médio o a un funeral. Hay cosas importantes que surgen de repente y que no pueden ser avisadas diez días antes», insisten. Tras la reunión con la gerente, los sindicatos convocarán una asamblea general.

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