Un 'piso de droga' en la calle San Prudencio de Vitoria

Un policía local conduce al supuesto agresor al interior del bloque del ‘piso de droga’./Jesús Andrade
Un policía local conduce al supuesto agresor al interior del bloque del ‘piso de droga’. / Jesús Andrade

La Policía Local localiza el sorprendente punto de venta después de que un joven alojado en la casa persiguiera, armado con una pistola, a un cliente por esta céntrica arteria

David González
DAVID GONZÁLEZ

En plena ‘milla de oro’, la calle San Prudencio ofrece la mejor oferta cultural, tiendas de postín, buen copeteo y -hasta ayer- un piso en el que presuntamente se despachaba droga. O eso es lo que considera la Policía Local tras el insólito hallazgo ocurrido a primera hora de la mañana. La clave estuvo en una espectacular persecución entre un presunto cliente y un joven alojado, de 31 años, en la vivienda, que pasa totalmente desapercibida para el viandante común.

Según ha sabido este periódico de fuentes policiales, poco antes de las 8.00 horas, el consumidor, en compañía de otra persona, subió al inmueble con la intención de comprar alguna dosis para su consumo personal. Le abrió la puerta una chica. Esta mujer, de 31 años, sería la supuesta encargada de dar la cara ante tan particular clientela. Se trataba de una transacción corriente, hasta que algo salió mal. El chico alojado en la vivienda se levantó de la cama y salió a verles. Al parecer, el cliente tenía alguna cuenta pendiente con él porque «le insultó y atacó de inmediato», alegan los medios consultados.

El sorprendido consumidor huyó como pudo. Antes de emprender la persecución por las escaleras, su agresor presuntamente cogió una «pistola» y un «arma blanca». Al llegar a la calle, el varón atacado agarró un taburete de la terraza de un bar cercano y la lanzó contra el portal del edificio. Aunque hizo añicos el cristal de la entrada, no logró frenar a su atacante. Más bien al contrario.

Ambos esprintaron por la calle San Prudencio. El reloj rondaba las ocho de la mañana y apenas había viandantes por esta arteria principal. El joven armado no tardó en atraparle. Según declararía luego la víctima, éste le puso la pistola «en la sien» y, tras amenazarle, le dio sus pertenencias; una riñonera en la que guardaba el móvil y la cartera. No están nada claras las razones de semejante animadversión.

Alguien avisó al 092. Las patrullas de la Guardia urbana les sorprendieron antes de que el incidente pasara a mayores. Los uniformados subieron a la casa, donde se incautaron de la pistola. Se trataba de un arma «detonadora de fogueo modificada». Es decir, que podría disparar algún proyectil. También requisaron el cuchillo supuestamente utilizado para amedrentar al cliente a la fuga.

Dos arrestados, al juzgado

En el piso también identificaron a la mujer, la supuesta encargada de despachar la droga a pequeña escala. Ambos fueron trasladados a la comisaría de Aguirrelanda. Horas después, sobre las dos de la tarde y con el permiso judicial correspondiente, agentes locales y los dos sospechosos volvieron al piso, que fue registrado.

En el frigorífico, explican las mismas fuentes, se hallaron «unos pocos gramos de una sustancia estupefaciente». A falta del pertinente examen toxicológico, todo apunta a que sería ‘speed’, la denominación común de la anfetamina.

Con esta nueva evidencia, ambos jóvenes volvieron a comisaría en calidad de detenidos. La mujer, acusada de un delito de tráfico de drogas, fue puesta en libertad tras la confección de las oportunas diligencias en el juzgado de guardia, Instrucción número 2. Mientras que él ha pasado a disposición judicial este martes. Se enfrentará a los cargos de robo con violencia con el agravante de uso de arma.

Junto a ellos, había un tercer hombre que no presentaba documentación alguna; por lo que fue trasladado a las dependencias de la Policía Nacional para ser identificado correctamente. Ha quedado detenido ya que se encuentra en situación irregular.

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